Reflexionando sobre el marco que conforma la propuesta de la Nueva Escuela Mexicana, se encuentran elementos que sin duda tiene que fomentarse en la educación pública, más allá de la ideología en la cual se asientan las propuestas de política pública de los gobiernos en turno, porque cada vez más en la sociedades a nivel global y en la nuestra en particular, se siguen reproduciendo formas que excluyen e invisibilizan a los otros, generadas a partir de la explotación, el control del trabajo, las relaciones de género e inclusive, en los procesos escolarizados.
En mi colaboración pasada, escribí sobre la tragedia de los migrantes indocumentados, tragedia que sucedió en México, pero que se puede presentar en cualquier otro lugar y momento, básicamente porque en ciertos marcos legales, se criminaliza a quienes por diversas circunstancias son obligados o deciden salir de sus comunidades para emprender un viaje lleno de obstáculos en sociedades que no se reescriben ni toman en cuenta las claves interpretativas actuales de la realidad social, dentro de escenarios complejos y demandantes que evolucionan constantemente.
La escuela refleja el estado actual de la sociedad y funge como gestora y constructora de respuestas a las necesidades sociales a través de la atención integral y educación de las persona. ¿Cuál es el mensaje social que hoy, después de sufrir una cuarentena obligada que nos hacía clamar por el reencuentro, nos dicen desde las aulas, desde los patíos, la conducta y emociones de nuestros estudiantes?
Esta semana, el Presidente Peña envió una iniciativa para lo que se ha dado a conocer como “matrimonio igualitario” y las redes sociales se desataron. No siempre con tolerancia. No todos con educación. Temas polémicos deben tratarse con respeto y sin descalificaciones para quienes pueden y quieren diferir y debatir. He visto lamentables excesos en ambas posiciones. ¡¡Cómo nos hace falta una EDUCACIÓN PARA LA PAZ!!
Mañana, 6 de agosto, a las 8:15 horas de Japón, decenas de miles de personas, japonesas y de otras nacionalidades, elevarán una oración por la paz mundial. Será una conmemoración triste y, a la vez, esperanzadora. A esas horas se cumplirán 70 años de la primera explosión atómica sobre Hiroshima.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.