En los distintos planes de estudio, por ejemplo, de las escuelas normales, se han considerado algunas asignaturas o materias relacionadas con la planeación de la enseñanza; un ejercicio que todo estudiante debe conocer, analizar, comprender y dominar porque, como tal, favorece la organización del trabajo docente en las instituciones en las que se inserta a realizar sus prácticas profesionales.
El proceso de codiseño de los Planes y Programas de Estudio para la Formación Inicial Docente es la estrategia planteada y consensada en las jornadas de trabajo por los docentes dedicados a la formación de maestros en el marco del Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales Públicas, convocado y realizado en 2019 por las autoridades educativas en México con sustento en la Ley General de Educación Superior.
En México, los agentes que acompañan a las infancias y juventudes en las aulas de educación básica egresan de las Escuelas Normales (EN) y quienes acompañan y propician la formación de maestros son formadores de formadores.
En días pasados, Eduardo Backhoff Escudero, Consejero del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), publicó a través de El Universal (4/11/2016), una serie de ideas que llevaron por título “La importancia de Reformar las Normales”. Como es lógico, el texto trató sobre la necesaria reforma educativa que debe implementarse en el Subsistema Normalista para mejorar la formación inicial de profesores. Esto, debido a los resultados que obtuvieron en el 2015, los aspirantes a obtener un lugar dentro del magisterio. A decir de los datos que ofreció: “sólo el 52% de los normalistas de las 32 entidades federativas que concursaron en 2015 para ingresar al servicio público del país fue considerado idóneo para cumplir con su función docente”.
En días pasados, con enorme beneplácito recibimos quienes tenemos o tuvimos la oportunidad de laborar en alguna de las más de 200 escuelas normales públicas del país, la noticia de que estudiantes normalistas viajarían a diversos países de América Latina pero también, de Europa, caso concreto, Francia. Esto, derivado de las gestiones y/o acuerdos que la Secretaría de Educación Pública (SEP) a través de la Dirección General de Educación Superior para Profesionales de la Educación (DGESPE), logró establecer con las autoridades educativas de esos países.
Al destacar la importancia de “abrir el abanico de competencia entre egresados de escuelas normales y de universidades, para que ingresen al Servicio Profesional Docente los mejores maestros”, Aurelio Nuño señaló que las universidades serán corresponsables en la formación de los futuros maestros.
Intentando comprender la serie de “cambios” que para las normales se vislumbran, me di a la tarea de indagar un poco sobre los movimientos que a partir del 2010 se han gestado para las instituciones formadoras de docentes, porque ello, pensaba, me llevaría a inferir algunas cuestiones relacionadas con este nivel educativo. Lamentablemente debo decirle, que después de buscar en varios lugares y portales que se encuentran en la internet, no encontré mucho; solo lo que la experiencia nos brinda cada día en la interacción con los compañeros de trabajo y autoridades oficiales y sindicales, y que absorbemos cotidianamente sin que, muchas veces, nos demos cuenta de ello.
Desde principios de marzo se han reunido casi todos los actores implicados en el ámbito de la educación superior, para discutir la formulación de una nueva legislación en la materia. Subrayo “casi todos”, porque falta la representatividad de las escuelas normales.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.