La planificación y gestión del sistema de educación normalista, encargado a la Subsecretaría de Educación Superior, es un proceso orientado a una tarea de la más alta prioridad nacional: formar a los futuros docentes en las competencias didácticas y pedagógicas que los habiliten a educar a las nuevas generaciones, sobre todo del sector rural. Con la actual reforma educativa, la educación normalista pasó a estar regularizada en el marco del Servicio Profesional Docente (SPD), hecho que no sólo tuvo impacto en la reorganización laboral sino también en el campo de la formación docente, frente a lo que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha gestado masivas expresiones de resistencia. En el marco de la reforma educativa en marcha fue anunciado, a raíz del Tercer Informe de Gobierno en septiembre de 2015, el Plan Integral de Diagnóstico, Rediseño y Fortalecimiento de las Escuelas Normales (PIDIRFEN). Los 10 puntos que este plan impulsa son (Natalia Gómez Quintero, El Universal, “Alistan nuevo modelo educativo para las normales”, 02.09.15):
El pasado 18 de enero, Aurelio Nuño Mayer, en su papel de gerente de la Secretaría de Educación Pública (SEP), anunció a través de una publicación en un diario nacional, su calendario de trabajo para el año 2016, al que calificó como “clave para la implementación de la reforma educativa y la transformación del sistema educativo mexicano, a partir de las siete prioridades definidas por la propia Dependencia bajo su rectoría.
La historia del proceso de profesionalización docente, ha sufrido cambios diversos a lo largo de una historia llena de fracturas, luchas incesantes entre dos proyectos: aquel que definía que los maestros deberían de estar involucrados al lado de las causas del pueblo, en sus luchas y siendo sensibles a formar parte de éstas y otro proyecto que dice que los docentes son profesionistas que se van burocratizando y que cada vez deberán acercarse a ser tratados por igual al resto de los profesionistas liberales en el país. De cada una de estas visiones han surgido modelos pedagógicos y de formación los cuales se han desarrollo en los centros exclusivos de formación docente en nuestro país: las escuelas Normales públicas.
Este 26 de septiembre se cumple un año de la desaparición de los 43 normalistas rurales de Ayotzinapa. El pasado 6 de septiembre el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), conformado a petición de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, presentó el Informe Ayotzinapa (La Jornada, “Informe Íntegro del GIEI”, 06.09.15), que reconstruye detalladamente los eventos perpetrados en Iguala, Guerrero por la policía municipal y ante la omisión del 27° batallón de infantería del Ejército y las policías federal y estatal.
Desde el inicio de este sexenio se nos prometió que aparecería un Plan Integral de Diagnostico, Rediseño y Fortalecimiento de las Escuelas Normales. Acto seguido, se realizaron Foros de consulta, los que se presentaron las perspectivas de directivos, docentes y alumnos de educación normal. Y en este año, empezó a correr el rumor de que presentarían ese Plan Integral, en el mes de agosto de este año.
En México, uno de cada dos normalistas no logran aprobar la evaluación de ingreso para formar parte del cuerpo docente; es decir, la educación en México no prepara de buena manera ni siquiera a sus futuros maestros.
"Les falla la aritmética a quienes aseguran que la reforma educativa es letra muerta" aseguró Emilio Chuayffet, Secretario de Educación Pública, tras participar en la Sesión Solemne del Senado de la República realizada en el Palacio Nacional.
"El 64.6% de normalistas resultó no idóneo para ejercer la docencia, según los resultados del primer concurso de ingreso al Servicio Profesional Docente" afirmó Sylvia Schmelkes, Consejera Presidenta del INEE.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.