En la educación, todos quieren resultados “¡ya!”, pero los frutos de iniciativas educativas raramente se ven a corto plazo. Una Visión Educativa generalmente abarca un futuro deseado en un periodo de cinco a diez años. Y si mejoras en aprendizaje no materializan no necesariamente es por diseño o estrategias erradas. A menudo se debe a la falta de seguimiento por cambios políticos entre las autoridades en turno.
Después de concluir todas las etapas de la evaluación docente que nos fue aplicada a un porcentaje de maestros del Nivel Medio Superior (NMS), la cual terminó el domingo 29 de noviembre pasado, en lo personal -y en lo general, así me lo compartieron mis colegas que acudieron a la misma, no solo de mi plantel sino del estado de Jalisco- la opinión común fue que: dejó mucho que desear. Sin descartar la parte positiva que todo suceso suele tener, ¡uff! hicieron falta muchas cosas. “En el Servicio Profesional Docente estamos aprendiendo a evaluar”, así le dijeron a un colega que cuestionó la evaluación. Sí, están aprendiendo a hacerlo, pero en ese proceso tan delicado como es la evaluación de un Docente, mismo que el evaluado conoce a cabalidad porque lo aplica en su diario quehacer, atreverse a decirle: eres bueno o malo después de medirle sólo unas cosas, es muy aventurado y peor aún, atreverse a separarlo del servicio educativo -como se ha dicho que se hará si reprobamos tres veces- por causa de una evaluación “insuficiente”, es por decir lo menos, irresponsable.
La Evaluación del Desempeño Docente, que se realizó por primera vez en nuestro país, concluyó, con la participación 131 mil personas, en todos los estados.
Culpar a los maestros de la crisis educativa fue la justificación para imponer la contrarreforma educativa centrada en la evaluación con el fin de elevar la calidad educativa, es una visión simplista porque deja de lado la problemática multifactorial de la crisis del sistema educativo nacional, tendiendo a agravarse con esta contrarreforma que se impuso de manera apresurada, sin un diagnóstico, seguimiento y evaluación de las políticas educativas aplicadas durante los últimos 23 años y sin presentar un nuevo modelo educativo.
Muchos cantaron victoria cuando el gobierno reconquistó el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca. Pensaron que eso finiquitaría el poder de la Coordinadora de Nacional de Trabajadores de la Educación y que en poco tiempo la Reforma Educativa pondría en práctica lo más difícil: la evaluación del desempeño docente. Fue un canto pronto.
La Secretaria de Educación Pública informó que continuó la jornada de Evaluación de Desempeño en Educación Básica y Media superior en 17 estados, así como de Ingreso en Tabasco, con una participación de 3 mil 803 sustentantes.
En la nueva jornada de exámenes docentes participaron 27 estados del país, en los cuales se llevaron a cabo distintos procesos de evaluación, que contaron con la participación de 6 mil 976 sustentantes.
Encuentro dos significados en el discurso del secretario Nuño: 1) por el contenido del mensaje y, 2) por el o los destinatarios. La pieza del secretario Nuño frente a los industriales tuvo un contenido preciso: fue una advertencia a los maestros disidentes de que la estrategia gubernamental en contra del boicot a la reforma va en serio. Utilizó palabras duras y dijo que se apoyaría en la fuerza pública —como en realidad sucedió— para que en Oaxaca se realizara la evaluación del desempeño docente.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.