México sigue teniendo muchos adultos de entre 25 y 64 años con sólo estudios de primaria o menos, y una baja proporción de estos con educación superior. Así lo indica el Panorama de la Educación (2017) publicado por la OCDE el mes pasado.
En México, por cada 20 mil pesos que se gasta en educación por niño, 17200 se van a sueldos y salarios del magisterio, y los 2800 restantes son utilizados para becas, profesionalización docente, infraestructura y material didáctico.
El gasto es una de las principales herramientas que el Estado tiene para promover el derecho a aprender. A través del gasto se entienden las prioridades de las administraciones gubernamentales: a dónde se destina el recurso, quiénes reciben más dinero (quiénes menos), y quiénes tienen poder de decisión en el ejercicio del mismo. En México, la Educación Básica es el nivel educativo que más recurso recibe: casi 65% más del recurso destinado a Educación Media Superior y Educación Superior combinados (IV Informe de Gobierno, 2016). Más de 80% de este monto se dedica a servicios personales, es decir, sueldos, salarios y prestaciones de maestros, directivos y trabajadores de la educación. El resto se concentra en infraestructura, becas, gasto corriente, útiles y materiales escolares.
"Elba Esther (Gordillo) se fue pero la corrupción que creció con ella se quedó”, afirmó el presidente de Mexicanos Primero, Claudio X González, al dar a conocer la denuncia penal contra el líder de la sección 20 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) Liberato Montenegro y cuatro de sus hijos por corrupción en el dinero destinado a la educación en el estado de Nayarit.
El presupuesto de Egresos aprobado contempla un monto de 305 mil 741 millones de pesos a Educación, lo cual representa un incremento del 4.5% con respecto al ejercicio 2014; esto solo es un "crecimiento inercial", dijo David Calderón, director de Mexicanos Primero. Ese porcentaje no es destacable porque se tiene que considerar además la inflación, señaló por su parte Mariana Campos de México Evalúa.
A la par del ciclo escolar 2014-2015, también arrancó el “abusómetro”, una pantalla gigante sobre el anillo periférico, al sur de la ciudad de México que muestra un contador con la cantidad de recursos que se desvían del presupuesto educativo; mil 99 pesos por segundo, 95 millones de pesos diarios, 35 mil millones de pesos al año, en cifras estimadas por la organización Mexicanos Primero.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.