Cuando uno se decide a participar en una lucha social no debe preguntarse si tiene
posibilidades de triunfar, sino cuidar, éticamente, que tu lugar se encuentre al lado de la
justicia y la razón. El enemigo puede pisotearte pero no puede matar tu dignidad. El opresor
puede imponer su fuerza pero no puede imponer la razón.
No estoy arriesgando la vida para derrotar a nadie, sino para denunciar el atropello y la
violencia de la que ha sido víctima la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) en el Estado
de Chihuahua. Primero, César Duarte, descentralizó la UPN para ponerla al servicio de la
maquinaria electoral y financiar los latrocinios del régimen priista. Después, Javier Corral ha
mandado al congreso del estado una iniciativa de reforma para imponer en la UPNECH una
estructura rígida y autoritaria en donde la figura del rector centraliza la toma de decisiones
sin tomar en cuenta la voz de la comunidad universitaria. Ahora, Victoria Chavira Rodríguez,
la actual rectora de la UPNECH, intenta amordazar la voz de la comunidad universitaria
destituyendo de la dirección al compañero Arturo Limón, y desdeñando al movimiento estatal
que se ha levantado en su contra.
Levantarme en huelga de hambre de forma indefinida no fue una decisión personal, es una
estrategia de lucha colectiva para enfrentar la violencia y la sinrazón del poder. No pueden
derrotarnos porque nuestra lucha es justa. Somos la voz de los oprimidos, los pasos de los
marginados de siempre. Somos los brazos de los hijos del pueblo, las manos de la clase
trabajadora, y los pies cansados de la madre cariñosa. Somos la conciencia de la historia y el
corazón de la patria. No podemos perder, no merecemos perder, no vamos a perder. Porque
aunque nos maten y nos entierren siempre florecerá de nuestra sangre la dignidad rebelde.
Juárez, Chih., 01 de marzo de 2018, a 24 horas de huelga de hambre.
Rigoberto Martínez Escárcega
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.