Ante la posible suspensión temporal de la prueba PISA en México, la red "Mujeres Unidas por la Educación" exhortó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) a mantener y realizar las acciones necesarias para que el examen piloto se aplique en el país
En estos días de conmemoración sobre la lucha de los derechos de las mujeres en el mundo, existen conceptos de los cuales se estarán hablando a lo largo de la semana y en todo el mes de marzo, muchas veces sin conocer sus fundamentos y su importancia en el encuentro y la participación de mujeres en organizaciones y movimientos que se han unido y siguen haciendo memoria y que, en muchos casos, han sido más de expresión de resistencia y denuncia, buscando siempre cambios significativos en sus espacios sociales.
Desde el año 2000, México participa en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés), organizado cada tres años por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Uno de los ejes articuladores del plan de estudios de enseñanza preescolar, primaria y secundaria es la igualdad de género, donde se promueve una formación anti sexista, anti racista y anti clasista, a la par que se cuestionan las prácticas institucionalizadas que asigna a cada persona una identidad sexual, racial y de género que marca las discrepancias sociales.
Hoy escribo sobre el diseño institucional y la precariedad de docentes y directivos escolares tanto de la educación básica como de media superior en México.
En la clausura del Foro La igualdad de género en la educación obligatoria, Oscar del Río Serrano —comisionado de la Junta Directiva de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu)— destacó que una de las aspiraciones de la Nueva Escuela Mexicana es que la educación sea el motor de la transformación y plantee formas para incorporar la igualdad de género desde la docencia, la gestión escolar y las políticas públicas.
Con la participación de un experto de nacionalidad japonesa y 22 expertas nacionales y extranjeras, la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) inauguró el foro La igualdad de género en la educación obligatoria, con el propósito de dialogar sobre lo que nos dice la experiencia sobre este tema, analizar la importancia de promover la igualdad de género, así como reconocer, prevenir y enfrentar la violencia en las escuelas.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM) establece en su artículo 1° que queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional, género, edad, discapacidades, condición social, religión, opiniones, y preferencias sexuales, entre otros. Además, en su artículo tercero menciona que los planes y programas de estudio tendrán perspectiva de género y orientación integral.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.