Las instituciones de educación superior públicas de nuestro país han sido baluartes de las luchas contra el autoritarismo gubernamental y en favor de la democratización y el cambio social en México. A sus contribuciones permanentes en los ámbitos de la generación y transmisión de conocimientos y de extensión de la cultura, se suman intervenciones de carácter político que han venido marcando la historia de México desde las luchas por la autonomía en 1929.
América Latina y el Caribe requieren diseñar un modelo propio de universidad pública porque actualmente enfrentan muchos retos. Entre otros, que en las últimas décadas la universidad pública latinoamericana ha seguido una política de privatización de la oferta educativa, indicó Imanol Ordorika Sacristán, director general de Evaluación Institucional de la UNAM.
San Luis Potosí.- "Las decisiones y políticas educativas deberían estar en manos de los educadores, sin embargo, está en manos de políticos y burócratas que no la han estudiado, y, en muchas ocaciones, no logran entenderla", señaló Roberto Rodríguez, investigador de la UNAM
“La SEP sigue operando sin interactuar con los maestros”, opina Imanol Ordorika tras analizar el plan Escuela al Centro, “los seis puntos son, fundamentalmente, de carácter administrativo escolar y no parece haber una lógica enfilada u orientada a mejorar las condiciones de impartición de clases y de formación del magisterio”.
Reacciones diversas provocó en especialistas en el tema educativo la propuesta de Aurelio Nuño, Secretario de Educación Pública, de dividir al país en cinco regiones educativas, a fin de que exista una mayor coordinación entre los sistemas locales y el Federal.
Ojalá la autoridades "se salieran de este marco de evaluación punitiva para entrar en la lógica de construcción de un proyecto de educación para el país", declara Imanol Ordorika, académico del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM.
El término “rechazados”, utilizado ampliamente cuando es época de exámenes de ingreso a la educación superior es visto desde las universidades como un vicio de los medios de comunicación; incluso, el debate se ha agudizado a raíz de dos nuevos términos relacionados con los “rechazados”, empleados por el subsecretario de Educación Superior, Fernando Serrano Migallón
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.