En un mundo cada vez más conectado por la tecnología y la comunicación, el inglés se ha vuelto en una herramienta imprescindible tanto en el ámbito académico como en el laboral, así como para los negocios y el turismo.
Por eso, resulta vital que las personas aprendan a hablar, escuchar, leer y escribir en este idioma, el cual ha demostrado brindar más oportunidades a aquellos individuos que dominan una lengua aparte de la nativa.
La lengua inglesa opera como lingua franca en los sectores de economía, negocios, educación, política y entretenimiento. Hoy en día, más del 80% de las interacciones a nivel global ocurren en inglés (Weil & Pullin, 2011). La investigación también sugiere que las personas, sin importar su nacionalidad, creen que es importante aprender inglés. Así, muchos ven a el inglés como el idioma de la superación personal, pues es reconocido que aporta ventajas en el mundo globalizado (Mexicanos Primero, 2015).
En nuestro sistema educativo, ya casi cumplimos 100 años intentando aprender inglés. El inicio de esta pretensión se ubica en el establecimiento de la educación secundaria, de Moisés Sáenz en 1925. Durante todas las décadas siguientes, se han multiplicado las escuelas y diversificado las modalidades: general, técnica, telesecundaria, y para 1993 la educación secundaria se prescribió como obligatoria. Durante todo ese periodo, la enseñanza del inglés, como lengua extranjera, sólo contemplaba espacios curriculares para secundaria, y no aparecía en los niveles precedentes de prescolar y primaria.
Ayudo a la gente a que aprenda inglés para que colabore globalmente, eliminando su sentimiento de inferioridad cuando ve a un extranjero de ojos azules cruzar su puerta y sabiendo que valen lo mismo, porque comparten la tierra. Esta ha sido una actividad consciente y cotidiana que he desarrollado por más de 23 años con mis estudiantes, porque me interesa que meta cognitivamente reconozcan su potencial.
Sueño dorado de cualquier docente: vivir en la opulencia. Realidad: su opulencia se refleja primordialmente en sus satisfacciones personales y en el reconocimiento de sus alumnos, (mientras no los evalúa).
De nueva cuenta en días pasados, fuimos testigos de toda la parafernalia que el todavía Secretario de Educación, Aurelio Nuño, construyó para presentar lo que desde su perspectiva, será una “extraordinaria” estrategia que habrá de catapultar a los cuernos de la luna, la educación en mi México querido y, para ello, se tomó como punta de lanza a las escuelas normales, como aquellas instituciones educativas encargadas de preparar a los futuros maestros de México en y para la enseñanza de un segundo idioma. Sin embargo, la realidad que hoy por hoy enfrenta nuestro país, me permiten afirmar lo que en el título de estas breves ideas planteó: un fracaso anticipado. Y es un fracaso anticipado porque por más optimista que pueda ser al respecto, las condiciones que actualmente vivimos y padecemos millones de mexicanos, no auguran el éxito propuesto. Me explico.
El titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño, señaló que en agosto iniciará el proceso de selección de más de mil maestros de inglés para las escuelas normales, quienes percibirán ingresos mensuales de 21 mil pesos, más prestaciones.
La Embajada de Canadá en México realiza una serie de sesiones informativas para ofrecer oportunidades de estudio en este país y promover las relaciones académicas e intercambio educativo entre ambas naciones.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.