A cien años del nacimiento de la Secretaría de Educación Pública es posible ver cambios en las oportunidades educativas de diversos sectores sociales. Sin embargo, las brechas se siguen acentuando para ciertos grupos y en ciertos niveles educativos. Aquí una reflexión de lo que hemos cambiado en cien años a partir de las experiencias de nuestras abuelas. Tomar como punto de partida sus propias historias nos permite ver cambios y así, enunciar también los desafíos a partir de nuestros propios lugares de enunciación (clase social, edad, sexualidad, religión, lugar de procedencia, etc.); y todo este sentido histórico, personal, familiar, situado en un contexto específico mexicano, nos ubica de manera más encarnada en “la lucha” para que, en los próximos años, el derecho a la educación se haga realidad para todas y todos.
La interculturalidad crítica, elemento plasmado en la propuesta del nuevo Marco Curricular de la Secretaría de Educación Pública, no es únicamente para los pueblos originarios, sino que para todos y esto debe ser entendido por todos los actores educativos y sociales, pues, lamentablemente, se ha visto la interculturalidad un programa compensatorio que folkloriza las diversas culturas.
En experiencias migrantes, a pesar de las posibilidades poco flexibles que brinda el estado para acceder y permanecer en la escuela, el apoyo familiar es clave para dar continuidad a trayectorias educativas.
Durante una mesa sobre escuela y experiencia migrante en el XVI Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE) organizado por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE); Juana María Islas Dossetti, y Carlos Rafael Rodríguez Solera, presentaron un estudio que caracterizó factores coincidentes en alumnos migrantes que concluyeron su educación básica.
Estudiantes de la Universidad Iberoamericana, reflexionan sobre sus percepciones y experiencias respecto a la interculturalidad, es decir, la coexistencia de diversidades culturales dentro de su centro de formación.
Grupo de trabajo del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE), compartieron en ponencia reflexiones sobre investigación colaborativa en un proceso formativo, durante el XVI Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE) organizado por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE).
Los ambientes de educación comunitaria y educación escolarizada no deberían estar peleados, sino permitir que fluya entre ellos una relación de saberes para crear espacios de zonas liberadas.
Lo anterior lo afirmó el Dr. Stefano Claudio Sartorello, investigador del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE), durante ponencia en el marco del XVI Congreso Nacional de Investigación Educativa (CNIE) organizado por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE).
En el marco de los cien años del nacimiento de Paulo Freire, investigadoras coincidieron que es necesario retomar una perspectiva crítica desde el feminismo en los procesos y análisis pedagógicos.
Esto lo señalaron en el marco del Congreso Nacional de Investigación Educativa, donde añadieron que es indispensable reivindicar la práctica de la ética y revisar las enseñanzas de Freire sobre esperanza y acción colectiva.
Bajo el contexto de pandemia, el principal reto que tiene nuestro Sistema Educativo es identificar los aprendizajes clave que se deben reforzar ante la crisis de pérdida de aprendizajes ocasionados por el cierre de escuelas.
Esto lo señaló Luz María Moreno Medrano, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE), de la Universidad Iberoamericana, quien agregó que es necesario establecer diagnósticos específicos y contextualizados en las escuelas y así, fortalecer los aprendizajes de los estudiantes y las prácticas docentes.
En esta contribución se comparten algunos aprendizajes madurados en el proyecto “Milpas Educativas ante el COVID-19”, realizado en 17 localidades indígenas rurales de las regiones de Tehuacán, Teziutlán y Huauchinango (Puebla) durante el periodo julio 2020 - agosto 2021, gracias a la colaboración entre maestr@s-milper@s de la Red de Educación Inductiva Intercultural (REDIIN)[1] y académicos del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México[2].
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.