Estamos intentando gestar discursivamente un ámbito de reflexión alternativo que oriente líneas de investigación y actuación educativa distintas a las que han prevalecido tradicionalmente. Esta objetivación de ideas desea que se conviertan en fuerza actuante animada por voluntades transformadoras, en consecuencia, devendrían en ideas-fuerza que son encarnadas por los cuerpos-actantes. Siendo así, los cuerpos se posicionarían reflexivamente ante sí mismos y los contextos socioeducativos implicados que los interpelan desde su interpretación crítica.
Desde este inicio empezará a mediar el deseo con respecto a los seres y objetos, también con relación a los modos de su apertura y de cierre o finitud según la afectación bajo la ambigüedad de la claridad y confusión del deseo. La confusión del deseo estriba en lo difuso e impreciso del “sentir-se” que escapa a la plena intencionalidad por parte de la voluntad de los cuerpos pero que puede clarificarse mediante la reflexión sobre sí mismos de los cuerpos, en su tránsito de conciencia-de-sí a conciencia-para-sí, asumiendo al “sí-mismo-como-otro”, frase usada por Ricoeur (1996) en el título de uno de sus textos. Sentir-se en cuanto manifestación afectiva consciente de sí misma, un estado corporal situado contextualmente en la interacción con los(as) demás, el entorno, la naturaleza, el mundo. Expresión afectual que se concreta, entre otras concreciones posibles, en la edificación de relaciones ambitales resonantes.
Queremos empezar afirmando que a través de la resignificación de las palabras co-enunciadas discursivamente en interacción lúdica re-creadora y recreante, se empieza a emancipar al pensamiento y la afectividad/afectualidad en la ejercitación imaginaria de rehabitación infantil del mundo dado al renombrarlo. Ello implica, como lo formuló Paulo Freire, su recíproco reconocimiento en el proceso de renombrar al mundo desde el método pedagógico liberador de las palabras generadoras para su mejor comprensión y transformación.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.