Es interesante reflexionar sobre el movimiento estudiantil de 1968 y vincularlo con las posteriores luchas por la democracia, generadas por formaciones sociales más amplias no sólo desde las instituciones educativas sino a través diversos colectivos o grupos independientes, durante las últimas décadas en México.
Este libro es una síntesis de las reflexiones realizadas durante los últimos 5 años sobre el cambio curricular y la descripción de la cultura escolar de la educación básica en México. Y es también el producto de múltiples ejercicios de análisis y observaciones sistemáticas efectuadas sobre estos dos campos de problematización.
Más allá de las significaciones consumistas y mercantiles que promueven las empresas, a través de los medios de comunicación convencionales y las redes sociales digitales acerca del amor y la amistad, es interesante retomar y reflexionar en torno a las relaciones contradictorias entre el amor y la educación.
Pablo Beltrán-Pellicer es profesor titular en el área de Didáctica de la Matemática en la Universidad de Zaragoza, donde imparte clases en los grados de Magisterio de Infantil y de Primaria, y en el Máster Universitario en Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato. Pablo es miembro de la Sociedad Española de Investigación en Educación Matemática
Hoy escribo sobre el diseño institucional y la precariedad de docentes y directivos escolares tanto de la educación básica como de media superior en México.
La Dra. Casanova es investigadora y profesora de la Universidad Camilo José Cela. Es consultora independiente. Se desempeñó como inspectora escolar en el sistema público español. Uno de sus libros más reconocidos y leídos, entre otros, es Manual de Evaluación Educativa (2023, Editorial La Muralla, 13ª. edición). La conversación con la Dra. Casanova se llevó a cabo en Madrid el pasado 18 de octubre.
Ésta es la segunda parte de la entrevista que me concedió la Dra. Elena Martín, profesora e investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid.
Este texto le puede interesar a las maestras, los maestros, las directoras y directores escolares, así como a las y los asesores técnicos de la educación básica, tanto pública como privada. Y quizá sea de interés también para autoridades educativas, federales y estatales, y para mamás y papás, o para las familias de las niñas y los niños que asisten cotidianamente al jardín de niños y a la escuela primaria.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.