La reforma educativa de 2013 acotó la participación del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en asuntos educativos —aunque no de forma total, menos en la política de la carrera docente— con el argumento de que eran los responsables del control de las plazas docentes y de los bajos logros de aprendizaje.
Durante la administración del gobierno anterior, la evaluación a la docencia se convirtió en el corazón de la reforma educativa. La evaluación a los actores educativos, se miró como un instrumento de control punitivo por parte de la disidencia magisterial, cuestión que asumió el ejecutivo de la nación Andrés Manuel López Obrador, para derogar la reforma educativa e impulsar una evaluación docente distinta, no punitiva-aunque la evaluación realmente no es punitiva-. Sin embargo, la evaluación a la docencia en estos momentos ni tiene control- entendido como proceso, no como palabra peyorativa- ni tiene evaluación.
La administración del gobierno actual se ha caracterizado por desarrollar una política de la austeridad. Decisiones políticas que advierten implicaciones importantes en el desarrollo de investigaciones y actividades diversas en diferentes ámbitos. La ciencia, el arte, la tecnología, la salud, la economía y la educación, entre otros, son objeto de este tipo de medidas restrictivas que poco coadyuvan al desarrollo de estos ámbitos, menos, al desarrollo del bienestar social en su conjunto.
La crisis de la emergencia sanitaria por covid-19, pone en tensión a la educación. La Secretaria de Educación Pública puso en marcha a partir del 20 de abril el programa Aprende en casa, que será transmitido por el canal 11.2 de televisión abierta, con la finalidad de darle continuidad a los aprendizajes de los alumnos y alumnas.
La crisis e incertidumbre que se vive a nivel global, genera muchos y variados cuestionamientos en diferentes ámbitos como la salud, la economía, la ciencia y la educación, entre otros. En el ámbito educativo hay diversos cuestionamientos que se presentan en las diferentes redes sociales y que giran en torno a la preocupación por el aprendizaje de los niños y niñas del sistema educativo nacional. La cancelación de las clases presenciales, no es cuestión menor, no se puede soslayar. Las autoridades educativas y federales han impulsado ciertas acciones para dar continuidad al aprendizaje de las niñas y niños, a través de diferentes recursos.
Hace unos días se llevaron a cabo en México, las elecciones para elegir al presidente de la nación, además de llevarse a cabo otros sufragios. La participación de la ciudadanía fue bastante activa, un aproximado del 70% de la población a nivel nacional, las razones pueden leerse desde diferentes aristas. Parece que lo más rescatable, fue la responsabilidad que asumió la ciudadanía al emitir su derecho al voto. En la elección, la ciudadanía, pudo captar, aparentemente, de manera clara, el respeto a su decisión. Más del 50% de la población de los votantes, eligió a Andrés Manuel López Obrador. Bajo este tenor, es importante hacer algunas reflexiones en materia educativa, pues la próxima administración, tiene tareas que valdría la pena repensar. En las siguientes líneas se expresarán algunas:
Hace unos días Medrano, Ángeles y Morales presentaron una investigación, cuyo título es: La Educación Normal en México. Elementos para su análisis. El texto responde a 4 preguntas: 1) ¿Cuáles han sido las principales acciones para la consolidación de la educación normal en México a partir de 1984?, 2) ¿Cuáles son las principales características de los planes de estudios para la formación de docentes de educación básica y de sus normas de control escolar?, 3) ¿Cuál es la dimensión de la educación normal y cómo ha sido su evolución de 2000-2001 a 2015-2016?, y 4) ¿Cuáles son las características de los alumnos y docentes adscritos a estas instituciones? El contenido del texto muestra alcances y limitaciones que transita la educación normal a partir de 1984, cuestión importante, pues identifica elementos fundamentales que se tendrían que repensar si de verdad la intención es fortalecer a las escuelas normales del país.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.