Para René Descartes, las ciencias son hábitos. El conocimiento de una verdad no nos aparta del descubrimiento de otra, como el ejercicio de un arte no nos impide el aprendizaje de otro, sino que más bien nos ayuda (p.65). Para el matemático francés, el propósito de la filosofía es el perfeccionamiento del hombre según la verdad del ser, cuyo fundamento está en Dios y su criterio en la razón (p.67).
La historia conceptual procede de Hegel. El trabajo del concepto, su significado y el uso antiguo de las palabras (desplazamiento semántico), encuentra en Semantics and historiography del israelí, Richard Koebner, uno de sus enclaves historiográficos. El libro del escritor judío vio la luz en el año de 1953. Aunque Koebner nació en Alemania, culturalmente era judío (Koselleck, 2012: 27).
Este ejercicio intelectual surge de una inquietud personal, luego de 20 años de investigar y escribir sobre música, desde la historia social. Me interesa plasmar una idea interpretativa que ayude a los maestros de historia en secundaria y preparatoria, a sistematizar, para su enseñanza, el estudio de fenómenos musicales. Desde la historia, no hay otra forma de lograr pensamiento crítico en el estudiante, sino es a través de la deconstrucción. Ésta es la llave para arribar a la interpretación. La clave de la historia académica está en la interpretación. Saber historia no es memorizar fechas y acontecimientos: el historiador interpreta.
La historia oficial de la canción ranchera gira sobre el Bajío, una región económica, y el cine, un discurso social surgido a finales del XIX y afianzado en la primera mitad del XX. La historia oficial también vincula a la canción ranchera con el mariachi nacionalista, caracterizado por la trompeta y el traje folclorizado. Éste fue promovido por Lázaro Cárdenas, desde la década de 1930. Lo cierto es que el mariachi es una tradición adscrita a una macro región que inicia en Colima y termina en California, EEUU. La Contrahistoria de la canción ranchera surte de datos, propone fuentes y ofrece metodologías diversas para tejer discursos contra hegemónicos. La Contrahistoria no está, únicamente, en la enunciación, sino también en la elección de fuentes, en los sujetos de estudio incorporados y en las metodologías aplicadas.
El actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como ningún otro que haya gobernador durante el siglo XXI, fomenta la visión estándar de enseñar historia. La perspectiva del tabasqueño está en la historia patria o nacionalista decimonónica. Esta forma de enseñar historia, funciona en su polarización del país y en su promoción de las diferencias. Desde aquí mantiene el control político.
Educación integral refiere a la importancia de considerar, incorporar y trabajar con la teoría y con la práctica. El normalista suele enfocarse en la didáctica y se olvida de la formación teórico-metodológica, y de la investigación. El normalista no suele escribir, se concentra en divulgar el conocimiento que producen los científicos. No es casualidad que en muchos países de Occidente, los sistemas públicos educativos recurran a titulados universitarios para que se desempeñen como profesores de historia en secundaria. En ciertas áreas del conocimiento, los universitarios suponen una garantía profesional que los normalistas no brindan.
Peter Burke clasifica a la historia cultural en antigua y nueva [NHC] (Hernández, 2010, p.417). La antigua historia cultural se interesaba en la pintura, la literatura, la música de cámara. La nueva historia cultural retoma lo cotidiano, como la relación entre cantinas, alcoholismo, música norteña y prostitución. La historia cultural es un enfoque diferente. Pone atención a símbolos de la vida diaria. “La historia cultural se esparce sobre campos cultivados por la historia, pero los observa de manera diferente” (Chinchilla, 2005, p.209). La NHC se redescubrió en la década de 1970 (Burke, 2004, p.5). No es una invención del siglo XX; ésta se cultiva en Alemania desde 1780 (Burke, 2004, p.6). La NHC es una frontera académica en la que se comunican la historia, la antropología, la sociología y la teoría literaria (Chinchilla, 2005, p.210).
La violencia como constante en la historia de México –siglos XX y XXI– está registrada en El Llano en Llamas de Juan Rulfo y en Las Muertas de Jorge Ibargüengoitia. “Mañana estarás muerto o tal vez pasado mañana o dentro de ocho días” (Rulfo, 1993, p. 33), es una sentencia existencial que comparte el jalisciense en su obra. La enunciación asume vigencia en los tiempos que nos toca vivir. Ibargüengoitia relata en Las Muertas:
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.