Hace tiempo que circula este meme por las redes sociales. Si tomamos la idea completa, con todo y la supuesta orden de la madre del Premio Nobel de Literatura de 1957, podríamos hacer una reflexión acerca de la escuela como una imposición sociocultural. Pero para el artículo de esta semana me interesa pensar en torno a la frase original de Camus.
El domingo pasado los mexicanos pudimos ver y escuchar a través de los medios de comunicación masiva tradicionales o por medio de plataformas de streaming, el primero de los tres debates entre las dos candidatas y el candidato a ocupar la Presidencia de la República en el próximo período sexenal.
Tal vez la parte más difícil, o al menos igualmente difícil que el escribir para hacer realidad esta entrega semanal, sea la elección del tema a desarrollar.
Como muchos ciudadanos de este país saben, en las semanas recientes se publicaron los resultados de la prueba PISA, aplicada por la OCDE en el año 2022 en lugar del 2021 que era el año que correspondía, debido a la situación de confinamiento provocada por la pandemia.
Hay veces que uno escribe con energía, convicción y pasión por una idea o una perspectiva que considera muy importante compartir con los demás. En esas ocasiones la escritura sale con energía y emana de la convicción profunda, de la fuerza interior que uno siente con claridad.
Finalmente, porque el Presidente actual prometió centrar su (contra) reforma educativa en la revalorización del magisterio, que sigue siendo un pendiente y en este proceso de supuesta consulta, se vuelve a instrumentalizar a los docentes en lugar de valorar su experiencia y conocimiento. Un deja vu, pero agravado por el total desinterés del gobierno actual en la educación como un elemento muy relevante de transformación social.
Debemos enseñar la historia a los niños sin ningún maniqueísmo ni arrebato patriótico, pero sí con patriotismo; hablar de todos los que colaboraron a la formación de nuestra nacionalidad, como ocurre en Francia o Inglaterra, donde todos ocupan un lugar, los de una facción y los de la contraria; aceptar que todos pertenecen a nuestro bagaje cultural y que todos forjaron nuestra historia.
Sociedades más justas, combatir la pobreza a partir de la alfabetización y la educación
“Desafiar a los educandos en relación con lo que les parece su acierto es un deber de la educadora o el educador progresistas. ¿Qué clase de educador sería si no me sintiera movido por el impulso que me hace buscar, sin mentir, argumentos convincentes en defensa de los sueños por los que lucho? En la defensa de la razón de ser de la esperanza con que actúo como educador. Lo que no es lícito hacer es esconder verdades, negar informaciones, imponer principios, castrar la libertad del educando o castigarlo, no importa cómo, si no acepta mi discurso, por las razones que sea; si rechaza mi utopía. Eso sí me haría caer, incoherentemente, en el sectarismo destructor…”
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.