La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación publica su boletín electrónico Educación en movimiento número 29, cuyo contenido está dedicado al tema de la evaluación diagnóstica, formativa e integral diseñada y puesta en marcha por este organismo.
El Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) diseña y aplica pruebas de lectura, matemáticas y ciencias orientadas a valorar los conocimientos y las habilidades de estudiantes de 15 años, que son necesarios para la participación plena de lo que PISA denomina “la sociedad del saber”.
A raíz de los más recientes resultados de la prueba PISA, en su aplicación de 2022, muchos países entraron en una larga discusión sobre la caída de los puntajes, respecto de 2018, y la subida de estos en solo algunos de los países miembros de la OCDE.
Parte de la Nueva Escuela Mexicana ha sido la insistencia en el cambio de paradigmas de la evaluación. Se ha recalcado la importancia de que la evaluación sumativa pase a un segundo plano, limitada en todo caso a los propósitos de acreditación, dando preferencia a una evaluación diagnóstica que ayude a orientar la retroalimentación y el seguimiento de los aprendizajes.
Para tales propósitos, la Comisión Nacional de Mejora Continua de
La Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu) puso a disposición de la comunidad educativa y de la sociedad en general, la publicación La atención a niñas y niños de cero a cuatro años. Programas de educación inicial en México, cuyo objetivo es proporcionar un diagnóstico —en México y en la región latinoamericana
La Mejoredu efectúa tareas importantes y genera información valiosa para saber cómo se encuentra la educación básica: evaluaciones diagnósticas, les llama.
Tal vez nadie le informó al presidente, que la Unidad del Sistema para la Carrera de la Maestras y Maestros (USICAMM) es un organismo desconcentrado, con autonomía técnica, operativa y de gestión que ha vulnerado los derechos laborales y profesionales de cientos de trabajadores de la educación en lo que va del sexenio
Desde la perspectiva de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), 2024 representa un momento propicio para reflexionar acerca de lo que ha hecho la institución desde que fue creada y de las decisiones orientadas a lo que puede ser mejorado.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.