De acuerdo con lo anterior, todos los reglamentos escolares de todas las instituciones educativas deben ser revisados desde una perspectiva de derechos humanos, de género y contra cualquier tipo de discriminación. Tenemos la obligación de actualizar las normas y los procedimientos, pero también las conciencias y el sentido común de profesores y directivos, las representaciones sociales de las autoridades pedagógicas y administrativas. Se trata de un esfuerzo enorme, en el que hay que desmontar creencias muy arraigadas y transformar con un sentido democrático las ideologías y las prácticas educativas.
Históricamente sometidas al poder político bajo la hegemonía priísta, pareciera que con la 4T se busca ahora que las universidades pasen a estar subordinadas a la hegemonía morenista. Un absurdo y un salto atrás en la historia. Los políticos deberían entender que si se tratara de impulsar una postura progresista, las universidades deberían estar libres de cualquier hegemonía política para poder trabajar académicamente en libertad.
En el nuevo reglamento hay avances interesantes: se prevén nuevas medidas de apoyo para los investigadores mayores de 65 años, para los mayores de 80, para los investigadores eméritos. Se abre la posibilidad de pertenecer al SNI, aunque ya los profesores no tengan una relación contractual activa con sus instituciones. Se consideran casos de enfermedad, de conflictos y problemas familiares. En sentido contrario, no hay una sola mención a la formación de investigadores ni sobre la promoción de los investigadores noveles; esta sigue siendo una asignatura pendiente.
El violento atentado a la libertad de cátedra que ejerce el rector del Colver es un despropósito, que exhibe el tono y las formas de los intelectuales de la 4T. En el Colver es imprescindible la autonomía para que imperen la libertad de cátedra y la libertad de expresión, para que se pueda ejercer la crítica sin límite y para formar a los estudiantes en un clima de libertad ideológica. Si quiere fortalecer a las instituciones académicas, mal hace el gobierno de la 4T al decantarse por el oscurantismo, pues lo que necesitan es libertad.
La Universidad Pedagógica Nacional concluyó su congreso nacional universitario con una serie de resolutivos que son muy importantes y significativos para esa institución y para el resto de las universidades públicas mexicanas, entre ellos la exigencia de que se reconozca su autonomía. Las conclusiones y acuerdos a las que llegaron democráticamente han sido entregados al Senado de la República (son accesibles desde : https://www.senado.gob.mx/64/gaceta_del_senado/documento/123079) y está en su agenda la discusión y en su caso la resolución sobre la autonomía; ojalá y los legisladores respeten el enorme esfuerzo realizado por la comunidad para construir estos acuerdos y reconozcan la fortaleza académica de la UPN.
Estos cuatro ejes enuncian sucintamente una agenda de trabajo que tendrá que ser atendida de manera colectiva por los universitarios en el marco específico de sus instituciones. La precisión y consagración normativa de los derechos digitales puede ser un indicador de la modernización tecnológica de las universidades.
La revisión crítica de nuestro pasado reciente debería favorecer una revaloración del papel de las organizaciones de socorro mutuo y de los sindicatos como estructuras capaces de impulsar una renovación de las condiciones del trabajo en las organizaciones modernas. En las universidades los sindicatos son indispensables para orientar la capacitación y la mejora de las condiciones laborales; aunque para el trabajo académico la idea de la conquista laboral no debería reducirse al cómo trabajar menos, sino a cómo hacerlo de la mejor manera.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.