El reciente anuncio de la propuesta curricular 2022, de la cual se desprende el diseño de planes y programas y estudio de la educación básica, media superior y de educación Normal; se ha enfrascado en un debate político e ideológico. Se le acusa de que sus finalidades son las de adoctrinar no educar y de que tiene la mirada puesta en un pasado que ya se canceló en nuestro país.
Transformar las instituciones educativas surge y debe surgir desde adentro, desde el corazón mismo de las instituciones, desde la práctica y el compromiso de sus docentes pero sobre todo de la claridad del puerto al que se aspira llegar, no se pueden hacer cosas por hacer cosas, sin tener claro el sentido de las mismas.
Este 29 de agosto inició formalmente el ciclo escolar en todas las escuelas de educación básica en nuestro país: grados, niveles, modalidades educativas. En estos días directivos, maestras y maestros frente a grupo, han regresado a la actividad con la finalidad de analizar, discutir y apropiarse de los pilares de la propuesta curricular 2022. En todo ello priva la confusión, las dudas no aclaradas, el caos curricular. De una propuesta que se pensaba en su origen generalizadora poco a poco ha ido bajando de nivel para convertirse en un pilotaje focal en algunas escuelas, los lugares que han sido seleccionados ex profeso para dar cuenta de las bondades y los avances que representa potencialmente un nuevo diseño curricular de trabajo escolar.
En el equipo del presidente hay personas que tienen un perfil más cercano a lo que ahora se necesita, ¿Por qué ni la decisión, ni la voluntad política estuvo centrada en ir por ellas o por ellos? Solo el presidente sabe, pero estas decisiones aisladas, personales dan cuenta de que sus asesores no se acercan y que la visión del presidente es corta en cuanto a darle el verdadero valor al componente de desarrollo educativo y por lo tanto al cuidado de la persona que habrá de hacerse cargo de facilitar dicho proceso.
Aún tengo presente uno de los anti-poemas de Efraín Huerta, “de seguro que voy por el camino que me lleva a la ninguna parte” Esto pasa actualmente en la SEP, pero que más que eso; lo peor que le pudiera pasar al actual gobierno es caer e incurrir en los mismos errores de los gobiernos anteriores a los que de pasada tanto han criticado, y como dice otro corrido están cayendo en los mismos errores.
Queda una agenda pendiente por atender, que se define a partir de pasar de lo declarativo o del deseo a las acciones concretas y de cómo hacer una propuesta que se traduzca en prácticas cotidianas que se vayan ensayando, sedimentando y sistematizado desde las prácticas concretas de todos los días. Esto -repito- es el desafío más grande de la actual propuesta educativa.
En otro tiempo las vacaciones eran más claras y más largas, julio y agosto eran dos maravillosos meses para jugar, para hacer muchas cosas, incluso se tomaba una pequeña parte del mes de junio. Todo esto se acabó, hoy predomina la racionalidad del eficientismo del factor tiempo y la jornada extendida.
Me llegó una convocatoria por invitación para participar en la elaboración de un libro colectivo, en donde me di cuenta desde la experiencia personal que influyó para leer y qué tipo de libros y de ahí de qué manera uno después de leer se acerca al oficio de escribir y comienza a hacerse escritor.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.