En esta etapa de la pandemia COVID-19, los sistemas educativos han optado por utilizar los recursos disponibles en la era del conocimiento y de la ciencia y la tecnología aplicadas, apelando también a las capacidades de innovación de los gobiernos, haciendo lo mejor y lo más posible por la mayor cantidad posible de personas. Precisamente es en estos procesos de la administración pública por alcanzar a las mayorías, que se corre el riesgo de dejar atrás o dejar fuera a poblaciones con necesidades, capacidades, orígenes, ubicación territorial o lenguas diferenciadas. De ahí la relevancia que adquieren los principios de inclusión y de equidad en la gestión pública.
En alianza, la Red de Mujeres Unidas por la Educación, MUxED y Valora Consultoría realizamos un sondeo para conocer el bienestar subjetivo de niños, niñas y adolescentes durante el confinamiento. La encuesta incluyó 50 preguntas cerradas y una abierta. En este artículo se describen brevemente los resultados de la pregunta abierta “Cuéntanos algo que hiciste que te hizo sentir orgulloso u orgullosa”, dirigida a estudiantes de primaria y secundaria.
El pasado 28 de agosto cuando se iniciaron las clases, mediante estrategias de educación remota, la comunidad educativa se enfrentó a la incertidumbre de aprender a enseñar a distancia. Esto implicó un trabajo inédito de planeación, aprendizaje y gestión escolar. A los retos y desafíos enfrentados a partir de marzo se sumaron oportunidades de innovar y transformar la dinámica de aprendizaje para hacerla mucho más interactiva y dinámica. Paralelamente las comunidades escolares están ya preparando protocolos y diseñando estrategias para el regreso a la escuela, cuando las condiciones epidemiológicas lo permitan. Este artículo reseña experiencias y recomendaciones que contiene el Morral: Pedagogía del Retorno en su apartado Escuela/Organización Escolar para guiar ese regreso.
Si bien, se avizora difícil regresar a la escuela en lo que resta del 2020, es importante ir construyendo de manera colectiva y remota, un Plan para Proteger a la Comunidad Educativa sustentado en evidencias nutridas por experiencias internacionales, así como un Protocolo de Respuesta al recibir un resultado positivo de cualquiera de los miembros del colectivo escolar.
“Mamá estoy cansada de que nadie me entienda; de que en esta casa no me tomen en cuenta, y además no pueda tomar mis propias decisiones. Me voy con Javier, él sí me entiende y me ama. No me busquen”. Fabiana tiene grabadas cada una de las letras escritas en el pequeño pedazo de papel que su hija de 15 años le dejó cuando decidió irse con el novio, quien vivía 4 cuadras adelante, de la misma edad, pero que a ella “nunca le dio buena espina”.
A través de distintos sondeos, encuestas y reuniones con maestros y maestras, nos fue quedando claro, en cuanto comenzó la pandemia, que la comunidad educativa en general tenía una gran necesidad de hablar sobre sus estados emocionales, de procesar su experiencia subjetiva y encontrar mecanismos para responder de forma resiliente al desafío.
El pasado 24 de agosto, más de 30 millones de estudiantes del Sistema Educativo Nacional iniciaron el ciclo escolar 2020-2021 bajo el modelo de aprendizaje a distancia. El impacto de la pandemia en casi todos los estados de la República impidió la reapertura de las escuelas y se prevé que la mayoría puedan hacerlo en enero de 2021, si entonces hubiera condiciones para ello.
La semana pasada se presentó el sitio web Morral, Pedagogía del retorno, un espacio creado por un pequeño colectivo de la Red de Mujeres Unidas por la Educación (MUxED) del cual formamos parte. En dicho sitio se encuentran distintas secciones que incluyen varios recursos para apoyar a los distintos actores educativos, incluyendo a docentes, madres y padres de familia, y a los propios estudiantes, en los procesos de enseñar y aprender a distancia, como parte de la crisis originada por la pandemia de Covid-19, que desde hace meses tiene en vilo al sistema educativo. El Morral incluye una sección específica que intenta retomar y amplificar las voces de dichos actores, denominada “Te Escuchamos” y sobre la cual queremos abundar un poco en este escrito.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.