Este texto analiza el saldo de mediano plazo legado por esta crisis sanitaria y propone aprovechar la oportunidad de remover barreras burocráticas, alentar la experimentación y la innovación de los procesos de enseñanza y aprendizaje desde las aulas, las escuelas, las comunidades y de respaldar a los docentes en la producción de soluciones para atender a los estudiantes que regresarán para recibir consuelo y empatía además de conocimientos.
Según la ONU cerca del 60 % de las mujeres del mundo trabajan en la economía informal, ganan menos, ahorran menos y corren un mayor riesgo de caer en la pobreza. En México, aún asistiendo a la escuela, hay un alto índice de niñas (de 10 a 14) que se embarazan y desertan de la educación. A pesar de la educación, las violencias contra las mujeres van desde la violencia psicológica hasta el feminicidio.
De los 421 mil estudiantes de bachillerato que ya no se inscribieron este ciclo escolar, de acuerdo con el INEGI, 112 mil, es decir el 26.6 por ciento se fue de la escuela porque las clases a distancia son “poco funcionales para el aprendizaje”, es decir, no les gustan.
Solamente el 1% de las estudiantes de 15 años espera desarrollar una carrera en áreas relacionadas con las TIC, en un mundo cada vez más digitalizado. La historia de Ada Lovelace, la primera persona en publicar un programa de computación ofrece algunas ideas sobre los factores para promover una mayor participación de las mujeres en este campo.
El pasado 3 de marzo, en entrevista con los canales televisivos Once y 22, Marx Arriaga Navarro, recién nombrado Director General de Materiales Educativos de la SEP, dio a conocer que iniciará un proceso de rediseño de los libros de texto gratuitos, porque, según afirmó, “…a lo largo de los años el libro ha perdido vida, se ha ido convirtiendo en un material un tanto oscuro”. Asegura que, si bien estos libros “son compendios de contenidos”, los estudiantes no encuentran “simpatía o empatía” con esos materiales. Afirmó que este proceso de rediseño obedece al deseo de “recuperar el alma” de estos libros. Expuso que, en lugar de encargar la elaboración de cada libro de texto a un autor reconocido o a un equipo de personas expertas, la SEP empleará otra vía: la publicación de una convocatoria amplia a: docentes normalistas, investigadores de universidades, becarios de posgrado, bibliotecarios y directivos de comunidades educativas escolares y sus consejos técnicos, cronistas y maestros jubilados, cuyo único requisito para participar es que “…consideren al Libro de Texto Gratuito como un beneficio incalculable, como una inversión al futuro de nuestro país”. “No buscamos que ahora se haga un libro único –dijo Arriaga– hecho por una persona, por un genio, … buscamos la colaboración de miles de profesores…”.
Este texto reflexiona sobre los esfuerzos que se han realizado para realizar la tarea imposible de educar, aprender y evaluar en este año de contingencia sanitaria. Asimismo, destaca la relevancia que tiene el papel de la investigación educativa para dar cuenta de los logros y los grandes vacíos, pero, sobre todo, para dar luz de manera informada sobre las rutas a seguir.
¿Qué relación existe entre el derecho a la educación y el candidato a gobernador de Guerrero, Félix Salgado Macedonio, investigado por violación y abuso sexual contra mujeres? ¿Y por qué no podemos pasar por alto este binomio?
¿Cómo convencer a las adolescentes y jóvenes que la educación tiene sentido y que quedarse en la escuela y aprender es la mejor elección que pueden hacer para construir su propio proyecto de vida, darle forma a sus sueños y expectativas con el poder del conocimiento? Eso, se dice fácil, pero es un reto cuando el discurso entre el derecho a la educación y su ejercicio no les hace sentido a una amplia mayoría de personas que tienen entre 15 y 18 años. Ellas y ellos acuden a una escuela que en muchas ocasiones no les llama la atención y sus intereses están en otros espacios por diversas razones.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.