Seguro estoy que el título que le di a esta serie de ideas propiciará las más diversas reacciones, sobre todo, en las redes sociales, y no sería para menos; los últimos días han estado bastante acalorados, dado el incesante “debate” generado a partir de la distribución de los nuevos Libros de Texto Gratuitos (LTG) que serán empleados, por miles de estudiantes, maestros y padres de familia en el próximo ciclo escolar (2023-2024), en los cientos de escuelas esparcidas a lo largo y ancho de la República Mexicana
La ausencia de programas de estudio impiden valorar la pertinencia curricular de los libros de texto gratuitos (LTG). Es la principal contrariedad. En otras palabras, la distribución, promoción, difusión o utilización de los LTG está sujeta a la publicación de los programas de estudio.
El filósofo Fernando Buen Abad ha sido persistente en llamar la atención sobre la guerra semiótica que la derecha diseña desde los laboratorios de pensamiento fascista y neoliberal para instalar en la población narrativas y sentidos comunes que favorezcan el avance de los grupos ultraconservadores en el poder; sin embargo, también alerta de que existen pocas estrategias comunicacionales y discursivas de las izquierdas que la contrarresten de forma eficiente.
La escritura es fundamental para el desarrollo de las sociedades, ya que a través de ella se conserva y se acrecienta la cultura. La lengua escrita nos permite expresar ideas y emociones, así como comunicarnos temporal y atemporalmente con otras personas. No es solo una herramienta intelectual muy poderosa para comunicarnos, sino una competencia que da prestigio social. Saber escribir requiere de habilidades cognitivas de orden superior: planificar lo que se dice y armonizarlo con la forma de expresarlo; conocer las necesidades de la audiencia a la que se dirige; organizar ideas en una estructura lógica y fácil de comprender; buscar formas adecuadas para describir, narrar, persuadir, entretener, informar, reflexionar.
El pasado 12 de julio, el Observatorio Filosófico de México (OFM) realizó el conversatorio “Enseñanza de la filosofía en el Bachillerato” (se puede revisar aquí: https://goo.su/OZ7SSzs), en el que participaron docentes profesionales de la filosofía, quienes aportaron diversas y valiosas reflexiones sobre la propuesta de la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y la enseñanza de las diversas disciplinas filosóficas y las humanidades en la educación media superior (EMS).
Hace ya más de 30 años, el filósofo español Juan Delval publicó un pequeño librito titulado Los fines de la educación (1990), en los que, de acuerdo son sus palabras, exponía algunas de las ideas que surgieron de un debate sobre los fines de la educación con el historiador Juan Francisco Fuentes. La obra plantea que antes de plantear una reforma educativa de “pretendidamente amplio alcance, se discutan los problemas de fondo relativos a los objetivos y fines de la educación en una sociedad moderna.” (p. IX).
Hoy en vísperas de vacaciones, es importante invitar a los lectores a reflexionar sobre el significado social que tiene para todos, el que los niños vayan la escuela y aprendan, ya que no solamente los docentes y los integrantes de las familias están involucrados, también la sociedad en general, porque si esta evoluciona de manera permanente, también los significados que le otorgamos a la institución escolar deberán de transformarse.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.