Martín Muñoz Mancilla
Escuela Normal de Coatepec Harinas
Red Temática de Investigación de Educación Rural
El Observatorio del Derecho a la Educación y la Justicia (ODEJ) es...
Al llegar a la Escuela Normal de Sinaloa como formadora de docentes en 1996, trabajé los cursos del área psicopedagógica, pero poco a poco fui llegando a las materias de práctica docente, en un primer momento, para vincular las materias de psicología evolutiva, psicología social, etc., con el trabajo que realizaban los estudiantes normalistas en las escuelas primarias, y después, para aprender todo lo que compete a la práctica de un profesor.
En el marco de una pasantía doctoral en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, cuyo objetivo era determinar características inherentes a las formas en que se implementan los procesos educativos en la ruralidad en este país, realicé una visita a una escuela multigrado ubicada en el estado de Hidalgo, en la que labora una maestra unitaria, a quien denominaré Yaocihuatl, cuyo significado es mujer guerrera en lengua náhuatl.
Es cierto que como educadores tenemos una gran responsabilidad en la formación de nuestros estudiantes, ya que podemos influir de manera significativa en su desarrollo cognitivo, emocional y social. Es importante que tomemos conciencia de la importancia que tiene nuestro rol en la vida de los alumnos, y que nos esforcemos por ser modelos a seguir y por fomentar el aprendizaje significativo y emocionalmente inteligente. En este sentido, la formación en habilidades socioemocionales y la promoción de un ambiente de respeto y apoyo pueden ser claves para el éxito educativo y personal de los educandos.
La didáctica de la lengua ha sido denominada didáctica textual o didáctica del texto, de modo que cobra un nivel jerarquizado trabajar con el texto desde una posición holística e integradora. Esto trae consigo nuevas alternativas para los maestros primarios rurales en aras del desarrollo del aprendizaje de los escolares, y particularmente de la competencia comunicativa.
Colombia es el segundo país más desigual de América Latina, según el informe del Banco Mundial en 2020, en el cual se explicita que, si bien el país presentaba esta situación desde antes de la pandemia por Covid-19, su impacto ha aumentado la desigualdad “empujando el coeficiente de Gini hasta 0.54 en 2020 y arrastrando a alrededor de 3.6 millones de personas más a la pobreza” (Portafolio, 2021, párr. 3). Lo anterior deriva de múltiples factores tales como la persistencia intergeneracional en materia de ingresos, los altos índices de pobreza y el fuerte impacto de la pandemia en la economía del país; sin embargo, el estudio señala que una de las causas fundamentales de este índice se sitúa en la educación.
Entonces, sí, el ciclo escolar arrancó con cambios y muchas incertidumbres… Ante una coyuntura como la que atraviesa el país en materia educativa, qué tendríamos que hacer. ¿Es pertinente arrancar un nuevo plan de estudios en el último año de la administración de gobierno? ¿Es bueno o malo que se haya suspendido el pilotaje del nuevo plan de estudios? ¿Qué piensan las y los docentes? Ante la ausencia de una entidad como el INEE -responsable en su momento de la evaluación educativa del sistema, ¿quién debe generar la información que se requiere para hacer un buen diagnóstico del sector y tomar mejores decisiones? ¿Les corresponde a los estados, a la academia? ¿Qué papel le corresponde en todo esto a la ciudadanía?
El abordaje de la diversidad y la interculturalidad ha representado uno de los retos más importantes de los sistemas educativos latinoamericanos en los últimos años. No obstante, ha sido muy complejo hacer una definición de estos conceptos, y más aún ponerlos en práctica dentro de sistemas educativos cada vez más plurales.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.