Este 18 de junio de 2020, la Suprema Corte de los EU dio a conocer su fallo contra la cancelación del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Differed Action for Children Arraival, DACA, por sus siglas en inglés), que pretendía ser rescindido desde 2017 por el gobierno de Donald Trump. El DACA, implementado en junio de 2012 por el entonces presidente Barack Obama, evita la deportación de una parte importante de la población migrante indocumentada en el vecino país del norte, de acuerdo con diversos criterios de elegibilidad, entre otros, el haber llegado durante la infancia y, según el estado donde se implemente, otorga varios privilegios a quien lo obtiene. Uno de los principales grupos beneficiados es el de los estudiantes o candidatos a estudiantes de educación superior sin estancia legal en ese país, conocidos como dreamers, que sin el programa de acción diferida no podrían acceder de manera legal a estos niveles de estudio. Sin embargo, el DACA también tiene limitantes y limitaciones para los jóvenes dreamers, como veremos a continuación.
El trabajo de los educadores de educación básica primaria, como se sabe, es una labor muy compleja, que implica una alta demanda intelectual, gran compromiso social, empeño profesional y vocacional, pero lo es particularmente si éste se realiza en escuelas ubicadas en los contextos rurales, escenarios educativos que en algunas regiones de México son considerados vulnerables y adversos para la realización del trabajo docente, donde el profesorado incluso compromete su integridad física y psicológica (Ibarra-Aguirre et al., 2014; Ibarra-Aguirre et al., 2018).
Las campanas de alarma continúan sonando por la creciente propagación de la pandemia de COVID-19. Nuestros modos de vida se han transformado de un día para otro. Las medidas de prevención han generado impactos en la cotidianidad de muchas personas en diferentes territorios (espacios rurales, barrios, unidades habitacionales). Los países afectados generan innumerables mecanismos para frenar la propagación; por ejemplo, el distanciamiento social a través del cierre de escuelas. Este mecanismo ha “interrumpido” la educación de alrededor de 1 200 millones de estudiantes en más 180 países por periodos de tiempo variados, según la UNESCO (2020). Si bien concordamos en que vivimos tiempos inéditos, el análisis de las situaciones no debe negar las implicaciones históricas que han producido las otras crisis, las que nos aquejan desde ayer. La cuestión es la siguiente: esta pandemia es una moneda que expresa varias caras.
Educación en favor de la paz
Dos años antes de la reforma de la educación básica de 2017, México fue uno de los 193 países que aprobaron el documento promovido por la UNESCO Transformar Nuestro Mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y aceptaron cumplir los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y sus 169 metas. Al mismo tiempo, participó en el Foro Mundial sobre la Educación 2015 y adoptó el concepto de calidad de la Declaración de Incheon que considera la educación para la ciudadanía mundial (ECM; UNESCO, 2015a, p. 8).
Como es ampliamente difundido en los diversos medios de comunicación, en los últimos meses la humanidad se ha enfrentado a una nueva pandemia, la del famoso coronavirus, mejor conocido como (Covid 19), el cual se ha propagado a nivel internacional cobrando miles de vidas por el mundo, sin importar país, tipo de población, color de piel, posición social, económica, religión, etcétera.
Los planes y programas de educación (Secretaría de Educación Pública, 2011) enfatizan el desarrollo de competencias que habiliten procesos cognitivos para aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser. Desde estas perspectivas, la vinculación de los aprendizajes áulicos con los saberes experienciales adquiere gran relevancia. Los contenidos de libros de apoyo muestran evidencias y actividades que detonan las acciones mencionadas. Por ejemplo, la asignatura La Entidad donde vivo, referida, en este caso, al estado de Tamaulipas, contribuye de manera integrada a la formación de los alumnos que cursan el tercer grado para interactuar en su contexto con situaciones diversas de la vida cotidiana. Para el logro de estas competencias se toman en cuenta características, intereses y necesidades de los alumnos que cursan este grado escolar, así como sus conocimientos previos y experiencias cotidianas en el área rural. Freinet (1973, p. 14) señaló la importancia de relacionar los aprendizajes con el contexto inmediato:
En un contexto nacional de cierre de instituciones educativas debido a la emergencia del coronavirus, han salido a relucir las enormes inequidades del sistema educativo nacional. El secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, anunció el programa Aprende en Casa, mediante el cual se aspira a que los estudiantes continúen trabajando con contenidos curriculares desde sus hogares y así no pierdan el ciclo escolar. Sin embargo, este programa está apoyado en el trabajo mediante recursos tecnológicos tales como tabletas, computadoras, teléfonos celulares y televisión. Lo anterior desconoce la limitada disponibilidad de esos recursos en buena parte de los territorios rurales: en 22% de los hogares se cuenta con alguna computadora, 47% de sus pobladores tienen acceso a internet y 58% a telefonía celular (Mejoredu, 2020).
El Campo Estratégico de Acción en Modelos y Políticas Educativas
del Sistema Universitario Jesuita (CEA-MOPE) y el Departamento de Educación
de la Universidad Iberoamericana
Convocan
A investigadoras, investigadores, docentes y personas interesadas en temas educativos a enviar sus propuestas para integrar el NÚMERO ESPECIAL de la Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, dedicado a LA EDUCACIÓN ANTES, DURANTE Y DESPUÉS DE LA PANDEMIA: INVESTIGACIÓN Y VOCES EN TIEMPOS DE CONTINGENCIA.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.