Una lectura acuciosa de la reforma constitucional y las leyes que enmarcan a la reforma educativa permite desentrañar que los parámetros legales, diseñados desde la misma Constitución, abren el camino para un cambio profundo tanto en el modelo de gestión escolar como en la filosofía pedagógica que dan origen a una nueva forma de entrelazar la enseñanza con el aprendizaje y no sólo se trata de medidas de índole administrativa y laboral.
La semana estuvo movida en torno a la Reforma Educativa. La Secretaría de Educación Pública y el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación acordaron suspender por este año el Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes, y el subsecretario de Educación Básica, Javier Treviño, clavó otra alcayata a las autoridades de educación de los estados.
Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación Pública, se reunió con senadores y diputados para explicarles en qué consiste y el alcance del Plan Escuela al Centro.
El plan Escuela al Centro es necesario para que los puntos de la reforma educativa lleguen a las escuela, afirma Carlos Ornelas y agrega que aunque no son novedosas, “son estrategias que pueden rendir frutos si se cumplen”.
El plan Escuela al Centro, reconoce que “la escuela estaba abandonada y que las estructuras que tenían que servirla, tenían la atención principal de los funcionarios, entonces es una buena respuesta", explica David Calderón, de Mexicanos Primero.
“La SEP sigue operando sin interactuar con los maestros”, opina Imanol Ordorika tras analizar el plan Escuela al Centro, “los seis puntos son, fundamentalmente, de carácter administrativo escolar y no parece haber una lógica enfilada u orientada a mejorar las condiciones de impartición de clases y de formación del magisterio”.
El nuevo plan Escuela al Centro incrementa la brecha de desigualdad escolar en el país, y dadas las condiciones, es inaplicable para la mayoría de los planteles, señaló Manuel Gil Antón, investigador de El Colegio de México.
Al referirse al plan Escuela al Centro, Pedro Flores explica “me parece que es contrario a la propuesta de dotar de autonomía a un ente escolar, me parece erróneo que tire línea, frente a la mirada complaciente de gobernadores como Eruviel o como Graco”.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.