La suerte está echada. Los conteos preliminares de las elecciones del 2 de junio de 2024 para la Presidencia de México arrojan que ganó, con una ventaja significativa respecto de sus contrincantes, la candidata de la coalición Sigamos Haciendo Historia, Claudia Sheinbaum.
La crisis se entiende en contraposición a la normalidad que prevalecía en la vida interna del internado de la Normal Rural Luis Villarreal del Mexe, Hidalgo. Esta normalidad transcurría con mediana regularidad, estructurada por la distribución del tiempo en cada parte del día. En este contexto, es importante destacar los honores a la bandera que se llevaban a cabo todos los lunes.
El pasado 26 de abril, el director de PISA, Andreas Schleicher, dirigió un oficio a la comisionada presidente de la Mejoredu, Silvia Valle Tépatl, para informarle que la futura participación de México en PISA-2025 estaba en riesgo, debido a que el país había suspendido los preparativos necesarios para su implementación. Schleicher le recuerda a Valle que en el estudio participarán cerca de 90 naciones, entre ellas: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.
En mi artículo anterior, comenté sobre la poca visibilidad que tiene la educación para la mayoría de los mexicanos y lo mal informados que están al respecto; tanto que, a pesar de que nuestro sistema educativo nacional (SEN) no es bueno, la mayoría de los padres de familia piensan que sí lo es
El prolongado deterioro educativo en México, acentuado en los últimos años, requiere urgentemente de propuestas por parte de las candidatas presidenciales.
En el mes de la mujer, Mexicanos Primero hace un llamado a las candidatas y el candidato a la presidencia a crear políticas que permitan a niñas, adolescentes y jóvenes ir a la escuela durante su periodo menstrual y que existan condiciones de higiene y educación para que se evite el ausentismo que afecta directamente su aprendizaje.
Este 8 de marzo escucharemos muchos discursos a favor de las niñas, las adolescentes y las mujeres, pero como decimos las feministas “hechos son amores y no buenas palabras”.
Más de dos décadas de constantes visitas a diversos contextos rurales e indígenas me han permitido confirman el letargo en el que se encuentra la escuela pública.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.