La Universidad Marista de Querétaro (UMQ) es una institución de educación superior impulsada por los hermanos maristas, una orden religiosa seguidora de Marcelino Champagnat con una tradición de casi 200 años y una presencia en 75 países.
Existe un dicho muy común en la jerga política que dice que “dime qué quitas del presupuesto y te diré que es lo que te estorba”, el cual refleja que solo aquello que aparece con un impacto creciente en el monto asignado, significa lo importante y aquello que se reduce o elimina, en realidad importa menos.
El espectáculo olímpico continúa en Brasil (#31, Colonia Cuauhtémoc). La SEP se prepara para correr la última etapa de la prueba que llevará al triunfo y a la posteridad a la reforma estrella del sexenio. La motivación y expectativa es alta.
La reforma educativa del gobierno de Enrique Peña Nieto, ha servido para dejar salir todo el coraje y la inconformidad contenida de un gremio que se ha visto afectado y burlado por un gobierno insensible y carente de tino para conducir los asuntos educativos en este país.
Como ha ocurrido con muchos problemas sociales y políticos de esta administración federal y sus contrapartes estatales involucradas, las dificultades para realizar la reforma de la educación ya parecen asunto rutinario, como si fueran una parte imprescindible del proceso político.
En una entrega previa sobre el modelo de gestión que propone la CNTE[1] señalé que también incluyó aspectos de la evaluación en las escuelas por parte de las comunidades escolares, aspecto que también se incluye en el Modelo Educativo de 2016. La Reforma Educativa de 2013 dio lugar a cambios y al diseño de normatividades, por ejemplo, al Acuerdo 706 de 2014 y a la celebración, en el mismo año, de los foros nacionales de consulta sobre el modelo educativo. Sin embargo, durante su implementación esta Reforma Educativa centró toda su atención en la evaluación de los docentes. El mensaje enviado por la política educativa fue claro: se atribuyó al gremio de docentes la responsabilidad del mal desempeño de la educación en México.
En la historia reciente de la educación en México nunca como ahora se había presentado una propuesta con tanta improvisación, carencia de legitimidad y ausencia de claridad en los planteamientos e ideas educativas, sociales y culturales, como el actual planteamiento mal llamado reforma educativa
No hace falta ser un genio para advertir que existe un fuerte descontento en el ámbito magisterial, se percibe en las redes sociales, en las charlas de pasillo, al interior de las escuelas y en las pláticas familiares, y, de manera más tenue en los medios masivos de comunicación.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.