Soy norteña, del desierto, urbana y clasemediera. Tuve el privilegio de viajar por mi país después de cumplir los 25 años -hace ya algunos más-, y no soy nativa digital, por eso cuando finalmente conocí Michoacán, Oaxaca, Guerrero y Chiapas, quedé subyugada por su grandeza, su cultura y belleza.
La propuesta y el proceso de reforma educativa mexicana no da muestras de avances en este momento. El titular de la SEP no ha tenido una postura educativa ante el sistema, ni tampoco ante la sociedad. Su postura pública ha sido de amenaza, de intimidación y últimamente de esquirolaje.
Es muy sencillo despreciar las críticas a la reforma educativa poniendo a todos los que la debaten en el mismo costal impresentable. De ese modo, el poder que no escucha ni dialoga, concibe todo cuestionamiento como insolencia ilegal y se queda, aislado, en su aparente triunfo. Sojuzga, somete y doblega: su instrumento es la fuerza pública. La generalización, las amenazas o el elogio zalamero remedan argumentos.
En la batalla por la opinión pública —territorios simbólicos—, la oposición a la Reforma Educativa consiguió aliados. Analistas y académicos aceptaron, sin mucho pensamiento de por medio, la consigna de que tal propuesta era nada más laboral, un artefacto del gobierno para castigar a los maestros, en especial a los rebeldes.
Cuando un medio se convierte en fin, se pone fin a la utilidad del medio. Medios y fines. Tema recurrente. Así como una reforma educativa se pone en marcha como instrumento para mejorar el aprendizaje en el país, la evaluación al personal docente, si se le entiende y lleva a cabo bien, es un recurso orientado a mejorar la práctica cotidiana del oficio. Ambas son herramientas para conseguir objetivos. El termómetro es muy útil para indicar fiebre, pero de haberla, la idea es averiguar la causa que la produce. Nadie se cura si se toma la temperatura cada cuarto de hora.
Diversos teóricos y especialistas en el asunto de la implementación y curso de acción de las reformas educativas coinciden en que toda iniciativa de reforma educativa (RE), está pensada en generar cambios o transformaciones cuya dirección está puesta en la mejora del aspecto del sistema o el sistema entero que se pretende reformar. La actual iniciativa de reforma educativa en México parece que se ha desarrollado a la inversa de dicho principio, de tal manera que el sistema se encuentra actualmente paralizado, colapsado por momentos.
El titular de la Secretaría de Educación Pública, Aurelio Nuño, exhortó a los alumnos del IPN a reanudar las clases en los planteles donde se encuentran suspendidas, pues afirmó que no hay cambios dentro de la institución.
El secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, anunció en marzo que, con la aplicación de la Ley General del Servicio Profesional Docente, se pondrá fin al monopolio de las normales como semillero de maestros. Una medida que, como casi todas las de la Reforma Educativa, desata polémicas y enciende ánimos. Docentes e investigadores de raigambre normalista conjeturaban que esa medida —y la reforma en su conjunto— es un propósito del gobierno para acabar con las escuelas normales.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.