El cambio o las “reformas” curriculares para la educación básica que se han puesto en operación en México y España han sido temas de discusión pública recurrentes en ambas naciones desde la década iniciada en 1970.
Como se esperaba, el pasado 15 de mayo, durante la conferencia de prensa del presidente de la República, se anunció con bombo y platillo un incremento salarial para el magisterio de 8.2%, retroactivo al mes de enero de este año. Algunos líderes de las secciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ahí presentes, encabezados por su dirigente nacional, Alfonso Cepeda, sin rubor alguno llenaron el recinto de aplausos.
Da la impresión de una tendencia el que desde la representación legislativa del partido Morena se busque la modificación de las leyes orgánicas de universidades autónomas. En este espacio nos hemos referido a los casos recientes de la Universidad Autónoma del Carmen y de la UNAM. A ellos debemos agregar una nueva iniciativa que pretende modificar la norma orgánica de la Universidad de Guanajuato (UG), también autónoma, para cambiar la forma en que son electas las autoridades de esa institución.
En México, cualquier cambio curricular muestra una tensión que históricamente no hemos podido resolver. Esta tensión se basa, por un lado, en la atribución constitucional del Poder Ejecutivo (SEP) para determinar los contenidos educativos, planes y programas de estudio “en toda la República” y por otro, en la necesidad de reconocer la pluralidad, diversidad y complejidad del país para poner en marcha tales cambios.
Parece verdad que el gobierno del presidente López Obrador no quiere dejar ni una coma del proyecto de reforma educativa del gobierno de Peña Nieto. Es más, aspira a dejar poco rastro de más de un siglo de educación pública. Va contra la escuela pública para forjar la escuela comunitaria como la entiende un grupo del funcionariado de la Secretaría de Educación Pública.
Al debate sobre la elaboración de las leyes secundarias de la Reforma Educativa se sumaron voces de investigadores y académicos, dentro del Foro de discusión El futuro de la educación en México, organizado por el Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del Cinvestav y Educación Futura.
Dentro de este espacio se desarrollaron cuatro mesas: Ley General de Educación; Leyes del Organismo para la Mejora Continua y para el sistema para la Carrera de Maestras y Maestros; Ciencia y Tecnología, y Ley de Educación Superior.
En el marco del Día del Maestro, el presidente Andrés Manuel López Obrador promulgará la nueva Reforma Educativa, la cual ya fue aprobada por 18 Congresos Locales.
Durante la conferencia matutina de este 15 de mayo, el presidente López Obrador señaló que con la publicación de esta reforma, ya no se ofende a los profesores y se renueva el respeto hacia el magisterio.
La reforma educativa aprobada recientemente por legisladores, se ha vuelto oficialmente Constitucional, al aprobarse por el congreso del estado de Baja California Sur, siendo ya 17 entidades en darle el visto bueno. Ante ello, se prevé que esta reforma sea promulgada este 15 de mayo durante la conferencia mañanera de López Obrador, día en el que se festeja a los maestros.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.