El Presidente Andrés Manuel López Obrador y el titular de la Secretaria de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán anunciaron la cancelación de la reforma educativa y la desaparición del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).
Los académicos que intervinieron en el análisis señalaron que las modificaciones a la aplicación de los programas y los procesos de aprendizaje, más la documentación que deben llenar y reportar los docentes, se convierten en obstáculos para que se cumpla el objetivo de la educación.
La transformación de políticas públicas y prácticas para la formación docente, reducir el rezago escolar y sacar el máximo provecho a la autonomía curricular, fueron temas de reflexión de investigadores en el Foro: ¿Qué sigue? Debates sobre el futuro de las políticas educativas y científicas. Dentro de la mesa Políticas y programas educativos, los especialistas dejaron clara la necesidad de dar continuidad a las estrategias para lograr una secuencia que incida efectivamente en el desarrollo educativo.
Esta semana algunos miembros del grupo parlamentario de MORENA manifestaron, en diferentes momentos, su intención de cancelar la Reforma educativa impulsada por la administración saliente de Enrique Peña Nieto. La Reforma de febrero de 2013, fue resultado de un pacto entre las principales fuerzas políticas del país; se reconocía desde entonces que era indispensable instrumentar varios cambios para hacer efectivo el derecho a una educación de calidad.
En la presentación de su libro Reforma Educativa, de la serie Reformas Estructurales editada por el Fondo de Cultura Económica, comentó que esa transformación tiene un sostén institucional, como el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, la Constitución y las leyes complementarias, por lo que debe ser bien estudiada antes de considerarse algún cambio.
Hace cinco años, en febrero de 2013, se echó a andar la reforma educativa desde la plataforma feliz del Pacto por México que agrupaba al PRI, al PAN y al PRD. Su instrumentación estuvo plena de símbolos. El día 25 se anunció y entró en vigor el día 26, mismo día que fue el de la aprehensión de la lideresa nacional de la central magisterial más grande del país. Para operar la reforma educativa se echó mano de otro simbolismo: no se puso al frente de ella y de la SEP a un pedagogo posgraduado sino a un político que tenía diferencias personales insalvables con la exlideresa detenida.
n un artículo periodístico del día 26 de enero, el titular de la SEP, Otto Granados Roldán, “articulista invitado”, defendía con todo lo que podía la reforma educativa en un medio de comunicación nacional (bit.ly/2Ehtxz2). Hacía su trabajo.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.