Cuando hablamos en México de desastre educativo, suele pensarse, sin más, en la educación pública. Hay buenas razones para ello: la mayoría de nuestros alumnos se educan (es un decir) en establecimientos escolares públicos y sus resultados tanto en pruebas estandarizadas como en otras medidas de logro escolar son, en general, bastante lamentables.
Las pruebas estandarizadas —es cierto— producen conocimiento al detalle sobre asuntos cruciales de la educación. Sin embargo, es raro que sus resultados tengan consecuencias constantes en el hacer de la educación. La difusión de los resultados de las primeras pruebas internacionales, como el Estudio de las Tendencias en Matemáticas y Ciencias (TIMSS, por sus siglas en inglés), presentaron ciertas novedades, pero nada extraordinario.
Hace unos días la SEP y el INEE dieron a conocer los resultados de la prueba PLANEA para la educación básica. Esta nueva prueba, que sustituye a la cuestionada prueba Enlace, evalúa el dominio de aprendizajes de los estudiantes de sexto año de primaria y tercer año de secundaria en las áreas de comprensión lectora y matemáticas.
Recientemente, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación dio a conocer los resultados del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea), la nueva generación de pruebas de aprendizaje que viene a sustituir a ENLACE y Excale. Planea evalúa los aprendizajes que logran los estudiantes que terminan los distintos niveles de la educación obligatoria en Matemáticas y en Lenguaje y Comunicación, así como las habilidades relacionadas con la convivencia escolar. Sin embargo, en esta ocasión sólo se mostraron los resultados de las habilidades cognitivas de primaria y secundaria, que corresponden a la aplicación de junio de 2015.
El pasado 6 de noviembre, se dieron a conocer los resultados de PLANEA Básica 2015. Los representantes del INEE y la SEP, en conjunto, mostraron los resultados (incompletos), relativos a la prueba muestral aplicada a 28 de las 32 entidades federativas. Los resultados son referentes a 2’645,573 alumnos, en 105,404 planteles educativos.
El Sistema Educativo Nacional tiene una deuda importante con niños y jóvenes del país, que va desde cuestiones materiales hasta condiciones estructurales, señalaron expertos en el INEE.
Al terminar la presentación de los resultados de Planea Básica —una prueba que mide parcialmente el desempeño de estudiantes de primaria y secundaria a partir de una muestra— el INEE concluyó: los cambios educativos en un país "no ocurren de la noche a la mañana, se requiere de un gran esfuerzo inteligente y sostenido en el tiempo, por lo que el éxito de la reforma educativa es esencial para aspirar a tener una educación de calidad en México". La frase capta bien la complejidad del cambio pero este reporte, y esto es lo verdaderamente importante, demuestra por qué era tan relevante y urgente el diseño, la formulación y la ejecución de una reforma educativa de la dimensión y los alcances que tiene la que ha emprendido el gobierno del presidente Peña Nieto. Veamos.
Es muy lamentable que la aplicación de Planea, haya sido sólo de manera muestra y no censal, porque no permite tener un panorama completo del estado del sistema educativo y no da oportunidad a los maestros de tener un termómetro claro de sus alumnos.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.