La crisis sanitaria que ahora azota a la humanidad tiene el mérito de poner a prueba todos aquellos aspectos relacionados con las “seguridades” sobre las cuales se cimentaron la vida personal, la vida social y las innumerables creaciones resultantes.
Según lo contemplado en el artículo 23 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), este país suscribe “tratados, pactos y convenciones relativos a derechos humanos”. Entre éstos está el Derecho a la Educación. En el mismo texto constitucional, el artículo 3 refiere que: “El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución”.
En Cuba, al igual que en otros países, se discute acerca del término ruralidad. En muchas ocasiones se asume la definición de la Enciclopedia Colaborativa Cubana (2013:140), en la cual se establece que lo rural “se localiza a grandes distancias de la zona urbana y se caracteriza por el gran espacio de zona verde que se usa para las labores de agricultura, ganadería, agropecuaria, agroindustria, caza, entre otras actividades que logren abastecer de comida y materia prima a las grandes ciudades. Asimismo, se caracteriza por la baja densidad de la población en correspondencia con los habitantes del país”.
La presente administración retiró el financiamiento para proyectos de la RIER recientemente y se augura que la austeridad continuará durante el resto del sexenio. Por ello, las actividades de la red han tenido que limitarse a sesiones en línea y diseño de cursos a distancia. No obstante, la Doctora Lucila Galván Mora instó a “no dejar que las circunstancias nos desmotiven”.
El desarrollo profesional de los docentes que laboran en escuelas de educación básica ha sido tema prioritario en las políticas educativas de las últimas décadas; no obstante, las estrategias y acciones derivadas de tal primacía, encaminadas a tener impacto nacional, no han sido pertinentes para atender de manera cabal a los docentes que trabajan en contextos rurales e indígenas.
La reciente modificación al artículo 3º constitucional, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 15 de mayo de 2019, adopta el enfoque de derechos humanos y de igualdad sustantiva, a fin de garantizar que las personas, niños, jóvenes y adultos, ejerzan su pleno derecho a la educación (DOF, 2019).
La Red Temática de Investigación de Educación Rural (RIER) demandó asignar "recursos suficientes y de manera continua para las Escuelas Normales Rurales".
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.