“Zapatero a tu zapato”, es un dicho que últimamente ha cobrado sentido en varios aspectos de la vida en el país; por ejemplo, en política vemos futbolistas que aspiran a una gobernatura, actores y actrices que buscan un curul en el congreso y, por si fuera poco, algunos profesionistas que elaboran reglamentos como lo es el famoso acuerdo 05/02/18, por el que se expiden las Normas para el Ingreso, Promoción y otorgamiento de Estímulo del personal académico en las Escuelas Normales y demás para la formación de educación básica, publicado en el Diario Oficial de la Federación el día 22/02/18.
¡Ya no puedo más!¡Ya estoy harta!!Ya me cansé que no le entiendo a la tarea!!Ya no puedo hacer esas cosas que me gustaban: dibujar, bailar, escribir canciones¡!Me la paso sentada todo el día haciendo tarea! ¡Esto ya no es divertido!¡Ya quiero regresar a la escuela!
Viendo las noticias en facebook, encontré un vídeo que llamó mi atención: una familia corría rápidamente en el circuito Annapurna de Nepal, gritando ¡déjenos en paz, por favor!, mientras trataban de huir de una mujer nepalí que iba tras de ellos enfurecida. De buenas a primeras, uno pensaría que aquella mujer los agredía sin sustento alguno; sin embargo, el vídeo explica que la mujer inglesa intentó regatear el precio que le parecía excesivo de una taza de té negro de 1.50 dlls , lo que en México sería equivalente a 30 pesos. Al final la mujer nativa que defendía la calidad y esfuerzo de su producto los dejó ir, no sin antes decirles: ¿Tú te crees especial? ¡Ustedes ingleses son ricos! ¡Ustedes son unos perros! ¡Ustedes son unas vacas!
Recuerdo que en el mes de mayo, en la escuela normal donde laboro, algunos trabajadores estuvimos atentos para conocer la respuesta salarial al año 2017, esperando con mucha fe tener el incremento salarial que finalmente dignificaría, al menos económicamente, la profesión docente, pero lamentablemente no fue así, y decepcionados una vez más, nos dimos cuenta del poco trabajo que sigue haciendo el SNTE para defender nuestros derechos.
En días pasados, hice una parada en una famosa tienda de autoservicio para comprar un café y, mientras decidía qué bebida deseaba tomar, fijé mi atención en un vaso que decía: “soy Godínez”; al costado de éste, había una imagen de una camisa blanca con corbata de color rojo y plumas en el bolsillo.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.