El Censo de Población y Vivienda 2020, efectuado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), reveló que actualmente existen en nuestro país 126,014,024 habitantes. No obstante el aumento de aproximadamente 14 millones de personas con respecto a la población calculada en el censo de hace una década, se advierte una disminución de la tasa de crecimiento demográfica. De este modo, la pirámide poblacional mexicana se está invirtiendo: la base, correspondiente a las personas de menor edad, adelgaza, mientras que los niveles superiores engrosan. La disminución más importante, con respecto a hace dos décadas, se observa en la cantidad de habitantes de los 0 a los 14 años. La población en edad típica para cursar educación inicial y educación obligatoria (0-17 años) ha pasado de ser el 40.6% de la población total en 2000, al 30.4% actualmente; en términos absolutos, esta reducción equivale a aproximadamente siete millones de niños y jóvenes. Así pues, la población mexicana envejece y habrá cada vez menos habitantes en edad para asistir a la escuela, sobre todo en los niveles obligatorios.
El discurso de Esteban Moctezuma Barragán, titular de la Secretaría de Educación Pública, se ha caracterizado, como es de esperarse, por apuntar hacia las áreas luminosas del panorama educativo actual. Con un tono sereno, se ha esforzado, a diferencia de sus antecesores inmediatos, por mostrarse cercano al profesorado, al menos a través de sus mensajes. En los últimos meses, dos temas recurrentes en sus intervenciones públicas han sido la revalorización del magisterio y la educación a distancia. En sus discursos, como de costumbre, las palabras irradian optimismo, aunque, como se verá más adelante, éste llegue a formular juicios que no están debidamente sustentados.
El Programa Nacional de Inglés (PRONI) , surgido en 2009, se presenta en sus reglas de operación como un componente para el logro de la educación de excelencia, pertinente y relevante, uno de los fines supremos del Plan Sectorial de Educación 2020-2024. No es necesario profundizar en la importancia de una segunda lengua en el campo laboral. El dominio de ésta, aunado a muchos otros factores, pudiera ser clave para la anhelada movilidad social que debe promover la escuela. No obstante el peso de los propósitos del programa, los encargados de hacerlo realidad, los profesores, enfrentan una serie de situaciones que ponen en entredicho la supuesta revalorización del magisterio que ha guiado los discursos oficiales desde hace ya casi tres años.
Cuenta Adolfo Gilly (1994, pp.190-191) que en 1914, cuando la fuerzas revolucionarias campesinas habían tomado la Ciudad de México, el general villista apodado “El Agachado” amenazó de muerte a un secretario del gobierno que el mismo villismo sostenía, el de la Convención Revolucionaria. El enojo del militar era hacia un licenciado que años antes había ofrecido defenderlo y sacarlo de la cárcel, pero finalmente desapareció con el pago que, por adelantado, había recibido del preso. Juan Banderas, el general encorvado, alegaba que independientemente de la recuperación de su dinero, no podía tolerar que un hombre tan inmoral ocupara un cargo como el que ostentaba su defraudador. Fue el mismo Pancho Villa quien personalmente recomendó al abogado dejar su puesto y abandonar la capital, advirtiendo que de no hacerlo se lo iban a “quebrar”. Esta sugerencia fue abrazada inmediatamente por el funcionario. Contrario a los deseos de “El Agachado”, el licenciado resultaría, a la postre, el secretario de Educación más reconocido en la Historia de México: José Vasconcelos.
El discurso oficial actual ha abrazado, desde el primer día, la idea de la revalorización del magisterio. Se ha insistido una y otra vez, al menos en las palabras, que la profesión docente está siendo mejor valorada por la sociedad. No obstante, existen situaciones que contravienen a esta afirmación. Prueba de ello son las constantes afectaciones al salario de los profesores. ¿Se puede hablar de que a un profesionista se le valora cuando no se le paga en tiempo y forma? En los meses recientes, se han suscitado problemas en diversos grupos de profesores: del Programa Escuelas de Tiempo Completo o del Programa Nacional de Inglés, así como de Educación Media Superior a Distancia o, en general, adeudos de prestaciones como los aguinaldos.
En la conferencia matutina del 21 de diciembre de 2020, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, anunció el nombre de quien ocupará próximamente, en sustitución de Esteban Moctezuma Barragán, la titularidad de la Secretaría de Educación Pública (SEP): Delfina Gómez Álvarez. Maestra de profesión, ha tenido una vertiginosa carrera política que en los últimos ocho años la ha llevado a ser alcaldesa, diputada federal, senadora, candidata a gobernadora y ahora a hacerse cargo de una secretaría en el gobierno de la República. López Obrador destacó el hecho de que la nueva secretaria sea una profesora de primaria, señalando esto como probablemente un hecho único en la historia de la SEP (lo cual, por cierto, es impreciso, pues Plutarco Elías Calles, expresidente que ocupó el cargo, también fue docente).
“Se lo decimos con todas sus palabas: ya no haga caso a Hugo López-Gatell”. Ese mensaje se emitió en el noticiero estelar de TV Azteca, a pocas semanas de iniciado el confinamiento para disminuir la propagación del coronavirus, desestimando así la información que el subsecretario de Salud presenta diariamente a los mexicanos sobre los casos de contagios. Se presentó al funcionario como un mentiroso confeso: “ha aceptado sus falsedades”. Seis meses después, mediante algunos reportajes en diversos espacios noticiosos (conducidos por Javier Alatorre y Alejandro Villalvazo), la televisora del Ajusco ha criticado una de las medidas más importantes para la contención de la pandemia: la suspensión de clases. Calificaron como aferrados al ya mencionado Hugo López-Gatell y Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación, en su decisión de mantener cerradas las escuelas. Se cataloga pues, prácticamente como un berrinche de dos personas, la decisión de mantener cerradas las escuelas. Se ha invitado además a desoír a las autoridades sanitarias y a rechazar una de las medidas centrales de la estrategia contra la enfermedad.
Ambos videos se hicieron virales en redes sociales: uno, mostraba a un profesor universitario conteniendo el llanto tras recibir mensajes de aliento de sus estudiantes ante las dificultades que enfrentaba para transmitir un video; en el otro, una maestra en estado de histeria reprendiendo de manera hostil a sus alumnos por, según ella, tener las cámaras apagadas durante la clase en línea que dirigía. Las reacciones referidas, diametralmente opuestas entre sí, tienen en algo en común, de acuerdo a los testimonios de los mismos protagonistas: la frustración y el estrés. No hay manera de justificar un trato humillante como el del segundo caso, pero llama la atención que sobre la mesa de debate no se haya tocado apenas, más allá de que es un acto a todas luces censurable, el hecho de que éste pudiera ser reflejo de la situación emocional que muchos docentes están experimentando con la enseñanza a distancia.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.