Al leer los nuevos libros de texto gratuitos hay un intenso zumbido que aparece a cada rato. Uno cambia de página y se encuentra nuevamente con él. Está presente de principio a fin de cada texto. Frases como “sin olvidar que eres parte de una comunidad”, “sin olvidar al otro”, “sin olvidar a tus compañeras y compañeros”, “sin olvidar el trabajo en comunidad”, «sin olvidar…», «sin olvidar…», aparecen 202 ocasiones en los libros de texto Proyectos de aula, Proyectos escolares y Proyectos comunitarios de sexto grado de primaria.
En un video difundido a través de sus redes sociales, el excandidato presidencial, Ricardo Anaya, aseveró con evidente enojo e indignación que en los próximos libros de texto gratuito del nivel primaria hay un profundo desprecio por las Matemáticas: sólo hay 13 “paginitas” para esta asignatura en el material titulado Nuestros saberes (la imagen presentada en el video hace suponer que se refiere al texto de primer grado).
Para el ciclo escolar 2021-2022, los alumnos de tercero y cuarto grados de educación primaria tienen en sus manos nuevos libros de texto de la asignatura de Español. Ante la ausencia de un plan de estudios que, para estas fechas, ya debería estar publicado en el Diario Oficial de la Federación y siendo aplicado en algunos grados de educación básica, la renovación de los libros de texto, conducida por Marx Arriaga Navarro, director de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), podría ser considerada como una de las primeras muestras de la denominada Nueva Escuela Mexicana.
El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, señaló que la educación será reclasificada como actividad esencial, de modo que no existan restricciones para la asistencia a las aulas, aun cuando el riesgo de contagio por COVID-19 se encuentre en nivel máximo. El anuncio se dio a unos días de que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en varios actos públicos, ha expresado de manera abierta su intención de reabrir los planteles, asegurando que esto se dará “llueva, truene o relampaguee”.
A mediados del siglo XIX, Charles Darwin publicó El origen de las especies, libro revolucionario del pensamiento científico que introdujo nuevos paradigmas sobre la evolución. Una de las ideas centrales de la obra, la selección natural, establece que las exigencias del medio ambiente determinan las características heredadas entre los seres vivos para adaptarse a éste, haciendo mayor su probabilidad de reproducción. De este modo, aquellas especies con características menos adaptadas son proclives a la extinción, mientras que aquellos con rasgos más adaptados tienden a sobrevivir. El planteamiento de Darwin, a más de siglo y medio de distancia, aplica a la perfección en el ámbito escolar actual mexicano: la extinción, hablando en términos escolares, se ve influida, desafortunadamente, por ciertos rasgos biológicos, económicos y sociales del estudiante.
Según la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU), menos de la mitad de estudiantes (32.5%) y padres de familia (46.7%) recurrió a los programas de televisión de Aprende en casa I (2020, p. 16). Asimismo, uno de cada tres docentes (34.5%) señaló haber encontrado poca o nula utilidad a los programas (MEJOREDU, p. 32) mientras que para el 51.3% de los estudiantes resultaron aburridos. Para 46.3% de los profesores, sus contenidos no fueron suficientes para que los alumnos siguieran aprendiendo. No obstante las cifras, la autoridad educativa federal poco ha profundizado sobre la calidad de los programas, encandilada por las buenas cifras en cuanto a audiencia.
De acuerdo con cifras de la UNESCO, se estima que, a lo largo de 185 países, aproximadamente 1,500 millones de estudiantes no están asistiendo a sus escuelas debido a la pandemia por coronavirus. A casi un año del primer brote en Wuhan, China, se ha avanzado en el conocimiento del virus y la enfermedad que provoca, pero, desde el ámbito educativo, aún quedan muchas preguntas que no han podido responderse con suficiente claridad. ¿Cómo afecta el virus a los estudiantes? ¿Cómo se transmite entre la comunidad educativa? ¿Es efectivo el cierre de planteles educativos? ¿Es posible hacer de las escuelas lugares seguros ante el desafío sanitario?
En diciembre de 2019, en Wuhan, China, fueron detectados los primeros casos de una forma de neumonía que a pocos días se determinó fue generada por coronavirus. Se descubrió posteriormente que la nueva enfermedad, denominada COVID-19, cuya alta propagación se da a través de pequeñas gotas de saliva, presentaba síntomas desde una simple congestión nasal hasta complicaciones respiratorias severas, que podrían conducir a la muerte. Para entonces, nadie imaginaba las repercusiones globales que significaría el brote originado, probablemente, en un mercado de aquella populosa ciudad asiática.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.