Ante diversas solicitudes realizadas a la Autoridad Educativa Federal en la Ciudad de México (AEFCM) por parte de las secciones 9, 10 y 11 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), se suspenden actividades escolares el viernes 3 en planteles públicos de Educación Básica en la capital del país, adicional al 2 de noviembre.
Han pasado más de 24 horas del paso del huracán Otis en Guerrero y la situación sigue siendo incierta. La Secretaría de Educación Pública (SEP), según informes de Laura Poy Solano en La Jornada, aún no tiene un panorama completo del daño en la infraestructura educativa que atiende a más de 197 mil estudiantes en la zona costera del Pacífico mexicano. Ante este desafío, Leticia Ramírez Amaya, secretaria de Educación Pública, ha urgido a tomar medidas inmediatas.
En una colaboración anterior de mi autoría, “Programa Escolar de Mejora Continua y Programa Analítico” (https://bit.ly/3rFsaYa) aludí al papel de los supervisores y los directores escolares en la concreción curricular. Mencionaba que la Secretaría de Educación Pública (SEP) había dispuesto ‘hacer mas participativos los procesos de gestión’ según las orientaciones de la primera sesión ordinaria del Consejo Técnico Escolar llevada a cabo en septiembre pasado.
La nueva escuela mexicana (NEM) no es una pieza musical uniforme, en la que todos tocan un solo tono, en los mismos tiempos y con un único instrumento. Los arraigados procesos operacionales y burocráticos del currículo prescriptivo desafinan con la orquesta de la autonomía profesional y curricular, que busca reconstruir la armonía de aprender, desde la libertad y la diversidad de expresiones culturales.
Este lunes llegó a mi mente una frase de Catón que alimenta el pesimismo: “No sólo retrocedemos, también vamos para atrás”. Dos notas recientes nutren mi desilusión, lo que informan afecta de manera grave a los escolares y al futuro de la convivencia democrática.
En su retorno a La educación encierra un tesoro, Jaques Delors defiende la persistencia cultural de las escuelas y sus actores principales, los docentes. Plantea que las reformas educativas acarrean promesas, crean desequilibrio y muchas veces fracasan porque quienes lideran los cambios aspiran a transformaciones radicales y rápidas. Las escuelas sí modifican su hacer institucional, argumenta Delors, pero lo hacen más por factores internos, no tanto en respuesta a incentivos del exterior. Y lo ejecutan con parsimonia.
El pasado viernes se efectuó la Primera Sesión del Consejo Técnico Escolar (CTE) y de Taller Intensivo de Formación Continua para Docentes; sesión en la que se pretendía que los colectivos docentes, entre otras cosas, valoraran la planeación didáctica, dieran seguimiento al Programa Analítico y al uso de los Libros de Texto Gratuitos, además de profundizar en los aspectos teórico-metodológicos del Plan de Estudios 2022 y los Programas Sintéticos (de las distintas fases), así como en el cauce que se le debería dar a la gestión escolar (con base en las necesidades específicas de cada centro escolar).
En el ciclo escolar 2023-2024 se inicia la implementación en todo el país del Plan de Estudio 2022 para la educación preescolar, primaria y secundaria. Es el documento normativo que orienta la reforma educativa en curso.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.