Ciertos tópicos del ámbito educativo atraparon particularmente la atención durante el año recién finalizado. Por ejemplo, la incriminación de la fiscalía de la nación a 31 investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología por delincuencia organizada. O lo que está pasando en el CIDE a raíz de la desaparición de los fideicomisos públicos que afectó el pago de estímulos docentes trajo consigo renuncias y destituciones de funcionarios así como manifestaciones estudiantiles contra el director interino. Y ni qué decir sobre el regreso a las clases presenciales lo cual sigue siendo uno de los puntos neurálgicos dado el estado que guarda hoy por hoy la emergencia sanitaria. En educación básica, la implementación del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (SCMM) resultó un fiasco para el magisterio nacional. En el ámbito sindical, la renovación de la dirigencia nacional del SNTE y de los Comités Ejecutivos Seccionales que bien pudieran las pasiones llegar a desbordarse por el encono entre las huestes de los diversos grupos. Este apretado recuento deja entrever la tendencia de darle largas a la solución de los problemas evitando alteraciones que modifiquen el rumbo de la política educativa actual.
Todos los alumnos de educación básica pasarán de grado. Fue eliminada la reprobación en preescolar y el primer ciclo de primaria, Acuerdo número 11/0319. Se acredita con el solo hecho de haber cursado el grado correspondiente (Artículo 11 fracciones I y II). Asimismo se establece que los educandos que cursen el primero o segundo de preescolar así como el primero o segundo de primaria serán promovidos al siguiente grado automáticamente (Artículo 12 fracción I y II respectivamente). De igual manera para el caso del resto de los grados así como también en el caso de la educación secundaria al menos en el ciclo escolar 2020 - 2021 según el Acuerdo número 16/06/21, numeral tercero que a la letra señala: “la calificación mínima a señalarse en la boleta (…) será de 6”. Dicha disposición se reitera mediante el Oficio No. DGAIR-DGDC/391/2021, numeral sexto del anexo, estableciendo que “la calificación mínima que deberá registrase en la boleta de evaluación de los educandos del nivel educativo de primaria y secundaria, no podrá ser inferior a 6.”
Recién se publicó, en este espacio, el último de tres artículos de mi autoría sobre las condiciones inherentes al ejercicio de la profesión docente al momento de anunciarse la Jornada Nacional de Apoyo al Regreso Seguro a las Escuelas por parte del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Las declaraciones recientes de quien lo encabeza me confirma lo que escribí en el texto “Por un sindicalismo al servicio del magisterio”. Ahí advertí que la reforma educativa le arrebató a las organizaciones sindicales la prerrogativa de representar a los docentes en la protección de los derechos profesionales dejándo al profesorado la libertad de interponer su defensa debido a su participación individual y voluntaria en el Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros. Los líderes sindicales han quedado obnubilados, preocupados por mantenerse en el poder, expresé.
Volver a sus orígenes plasmado en su propio lema, “Por una educación al servicio del pueblo” pero visto desde otra perspectiva que retome lo fundamental de su razón de ser. Por un sindicalismo al servicio de los trabajadores de la educación. Considerando que los maestros se encuentran en total estado de indefensión hacia ellos debiera dirigirse la acción sindical de manera prioritaria. Nunca sin ellos. Siempre a su lado. Acompañándolos en todo momento, abandonarlos nunca. Con ellos, por ellos y para ellos. Hasta que la dignidad se haga costumbre. Por un sindicalismo al servicio del magisterio.
Esteban Moctezuma Barragán (EMB) ha sentado sus reales en la Secretaría de Educación Pública (SEP) bajo el padrinazgo de Ricardo B. Salinas, Presidente del Grupo Salinas, y las relaciones tejidas como representante de Fundación Azteca en la Asociación “Compromiso Social por la Calidad y Equidad Educativa”. La educación como insignia y la Nueva Escuela Mexicana como instrumento al servicio del proyecto empresarial con enfoque en la creación de valor económico y social hacia la búsqueda del poder político.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) mandó al bote de la basura el plan de reforzamiento previsto. No está contemplado en el calendario de actividades del inicio del ciclo escolar 2020-2021. Adiós etapa remedial o de nivelación. Éste es otro desatino de la autoridad educativa como los que he dado cuenta en este espacio. Señalé las normas obsoletas de evaluación de los aprendizajes durante el confinamiento que consideraban la asistencia como criterio de promoción al grado subsecuente (Un dilema de promoción en la educación a distancia. Aprobar por decreto o reprobar por “faltista”). También adelanté que la SEP venía trabajando con otro marco normativo (La evaluación de los aprendizajes en educación básica frente a la emergencia sanitaria). Para su instrumentación, se instruyó llevar a cabo la Fase Intensiva del Consejo Técnico. En las guías correspondientes se contempló la elaboración del Programa Escolar de Mejora Continua que incluyera los planes de trabajo de los maestros y éste, a su vez, un plan de reforzamiento. En una colaboración posterior, compartí algunos comentarios expuestas en mis redes sociales de algunos profesores como por ejemplo Elvi Marin que cuestionó con toda la razón y precisión: ¿vamos a remediar en tres semanas lo que no se pudo trabajar en tres meses? (Cómo abatir el rezago educativo en seis días sin morir en el intento). Advertí algunos desatinos conceptuales en la interpretación del Acuerdo Número 12/06/20 (Regularizar, nivelar, remediar. ¡Que la SEP lo explique!).
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.