Es preocupante el estado que guardan las cosas en la política educativa mexicana durante al transcurso del actual sexenio. En ciertos casos el avance es muy lento y previsible que a ese paso las metas difícilmente se alcanzarán. En otros, el propósito se desvió. Y, en algunos más, ni lo uno ni lo otro. Los déficits saltan a la vista si tomáramos como referencia los compromisos del entonces candidato presidencial. Refiero sólo uno de ellos para ilustrar la idea: “Vamos a elaborar conjuntamente con los maestros, con los padres de familia, con pedagogos especialistas, un plan que mejore, de verdad, la calidad de la enseñanza sin afectar los derechos laborales del magisterio”.
De entrada, es conveniente mencionar que pretendo ir más allá de lo que me cuestiono en el título. Mi propósito es leer entre líneas el currículum oculto, las intenciones implícitas de las acciones oficiales en la concreción de la reforma educativa. Mi expectativa es aportar a la reflexión sobre la política educativa desde las entrañas de la implementación. Esa es la razón del título: “El diablo está en los detalles” Aunque también pudiera resultar de utilidad para quienes presentarán el instrumento de valoración de conocimientos. Quizá encuentren alguna respuesta a la pregunta “¿Qué debo estudiar para el examen?” Nada me daría mas gusto que así fuera.
En días pasados, fue lanzada la convocatoria para el rediseño de los libros de texto gratuitos (LTG) de educación primaria dirigida a docentes normalistas, investigadoras e investigadores de las universidades públicas y privadas, becarias y becarios de posgrado, Consejos Técnicos Escolares, maestras/maestros, bibliotecarias/bibliotecarios, directivos y comunidades educativas de las escuelas (tanto públicas como privadas), cronistas, maestras y maestros. Se definieron dieciocho categorías de participación según la asignatura y el grado. Los participantes recibieron una capacitación sobre la Nueva Escuela Mexicana, el diseño de los Planes y Programas, las categorías pedagógicas y las variables a considerar.
En mi colaboración anterior, a propósito de la reapertura de escuelas, resalté la importancia de proyectar y coordinar, por parte del gobierno federal, el regreso a clases presenciales antes que termine el ciclo escolar, según lo expresado reiteradamente por el propio Presidente de la República en los últimos días. De igual manera mencioné que resultaba insuficiente la vacunación al magisterio para evitar contagios y posibles muertes.
Qué tiempos aquellos en que los deseos del Presidente en turno eran órdenes y se cumplían cabalmente. Las circunstancias cambiaron. Hoy, el titular del poder ejecutivo suplica el regreso a clases de manera presencial y nomás no le hacen caso. Durante el transcurso de lo que va del año ha lanzado al menos tres convocatorias sin lograr su cometido. ¿Por qué será? ¿cuáles son las razones? ¿quiénes se oponen a la reapertura de las escuelas? ¿el magisterio? ¿los padres de familia? El sindicato ya no es correa de transmisión como en épocas pasadas, no ata ni desata. Dejó de ser factor de gobernabilidad. ¿No ayudan porque no quieren o porque de plano no pueden?
Llegó el anunciado relevo en la Secretaría de Educación Pública. Se abre una nueva etapa. Es insoslayable la crisis educativa aunada a la económica y sanitaria. Es conveniente diseñar y poner en marcha un Plan Emergente que priorice los escasos recursos en función de las necesidades. El diagnóstico sobre el cual se basó la Reforma Educativa 2019, cambió. El Plan Nacional de Desarrollo así como el Programa Sectorial de Educación requieren actualizarse. Es un contrasentido que la narrativa oficial lo reconozca pero se mantengan inmutables la estrategias para acometer tal situación.
Juan Iván Peña Neder busca crear una nueva organización sindical, el Sindicato Nacional del Sector Educativo (SNSE). Anda reclutando gente. Sus intenciones se las confió, a través de una teleconferencia, a un grupo de maestros. En algún momento de su intervención, minuto 27, les dijo:
La promoción horizontal todavía sigue siendo una cuestión irresuelta. No obstante que la Secretaría de Educación Pública (SEP) haya emitido los lineamientos del Programa de Promoción Horizontal por Niveles con Incentivos en Educación Básica (PRONIEB). Es otra de las asignaturas pendientes. Sobre dicho programa, escribí hace tiempo en Educación Futura y Profelandia. Como es de sobra conocido, la reforma educativa se aprobó en el dos mil diecinueve. Y con ella, las modificaciones a varios artículos constitucionales, entre otros el tercero. También se promulgó la Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (LGSCMM). A pesar de la obligación legal, el gobierno dejó de lado la implementación durante el dos mil veinte. La autoridad educativa federal aclaró, en su página web, que “El Programa de Promoción Horizontal por Niveles con Incentivos en Educación Básica, se publicará en este apartado en cuanto sea autorizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en los términos establecidos en el artículo Décimo Tercero Transitorio de la LGSCMM. (…)”.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.