De acuerdo con numerosos expertos, estoy convencido de que la educación desempeña un papel fundamental en la batalla contra el cambio climático. Más allá de las discusiones teóricas, esta cultura ambientalista implica actuar en colectivos para salvaguardar el planeta.
Casi todos conocemos al escritor Jonathan Swift gracias a las diferentes versiones de su famosa historia “Los Viajes de Gulliver”. Sin embargo, quizá deberíamos hojear su historia “La Batalla de los Libros”. En ella, Swift nos cuenta que los libros de una biblioteca empiezan a pelear para ver quién debía estar en los estantes más altos. Por un lado, estaban los libros de cultura clásica y en el otro estaban las obras de los autores de poesía y ciencia moderna.
Hace un tiempo, mi estimado amigo y gran investigador de política educativa Pedro Flores Crespo dictó virtualmente, en un ciclo del Decanato de Artes y Humanidades de la UPAEP, una conferencia que tituló: ¿Cómo educa la cultura?
¿Y el calendario escolar 2023-2024? Ha sido una de las preguntas que recurrentemente se han formulado en los últimos días en las escuelas de, prácticamente, todos los niveles educativos.
Hay diversas maneras en que la ciudadanía puede valorar el desempeño de un gobierno. Una de ellas es verificar si los programas y las políticas públicas que puso en marcha lograron resolver, por un lado, el problema social para el que fueron diseñadas y por otro, no crearon más conflictos y dificultades.
Queremos que los jóvenes cambien. Es decir, que abandonen su actitud renovadora y que sigan siendo como nosotros. Los que fuimos y estamos dejando de ser, pero que amamos el presente: el pasado que es ya para los jóvenes que quieren, ahora sí, futuro. Pero el futuro que ofrecemos a los jóvenes es nuestro presente de adultos. Hacerlos renunciar a su rebeldía es impedir lo único que puede llevar a la humanidad hacia mejor.
Juan José Arreola. La palabra educación, p. 85.
¿Cómo se construye la autoridad educativa en México? Responder a esta pregunta es fundamental para discutir y mejorar las acciones y políticas orientadas a resolver los problemas de la educación. Dado que la baja calidad educativa, su inequitativa distribución y la mala gestión escolar o universitaria no son fenómenos irresolubles hay que poner atención en cómo se construye el poder y sobretodo, cómo se ejerce.
El Centro de Investigación e Innovación en Educación Superior (CIIES) y el Doctorado en Innovación en Educación Superior (DIES), ambos de la Universidad Veracruzana (UV), homenajearon a Olac Fuentes Molinar, pionero en el estudio sociológico de la educación superior mexicana.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.