Érase una vez un alumno de preparatoria que tenía una tarea: redactar 70 (!) ejemplos de diferentes tipos de silogismos, para lo cual no le habían dado ejemplo alguno. Como este alumno es mi hijo, me dispuse a sufrir con él. Presionados por el tiempo y el volumen de la tarea, no “nos” dio tiempo desentrañar en detalle las diferencias que existen entre estos tipos. Se entregó y listo. Pero casi me da un infarto cuando, la semana siguiente, la tarea consistió en redactar 130 ejemplos de diferentes tipos de argumentos. Ahora bien, suponiendo que todos los alumnos del grupo de mi hijo –son unos 40– cumplan con las dos tareas, el maestro habrá recogido 8,000 oraciones en total. Pero imparte la materia en varios grupos… ¡Es humanamente imposible corregir todo eso! ¿Entonces qué? ¿Los alumnos sabrán si sus ejemplos fueron atinados o no? ¿Habrán aprendido algo? Me temo que no.
A muy pocos alumnos les gusta hacer tareas escolares. Éstas consumen, sin embargo, un considerable número de horas del tiempo no-escolar de los estudiantes en la mayor parte del mundo. Para sus padres, las tareas suponen también, con frecuencia, una pesada inversión de tiempo, atención y recursos.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.