Reflexionar empaticamente respecto a este ejercicio —desde cualquier punto de vista—, es una responsabilidad, particularmente de quienes impartimos docencia —en nuestro caso, orgullosamente en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC)—; por tanto, visualizar nuestro compromiso, respecto a la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19 y brindar soporte académico-emocional a nuestros alumnos —rigurosamente hablando—, no correspondió directamente a las autoridades universitarias, sino a nosotros, los docentes, los “profes”, los tutores de la educación, es decir, a quienes logramos empatizar y registrar parte de las innumerables vicisitudes a las que se enfrentaron ciertos alumnos, y cuya complejidades y tinturas, resultan inalcanzables para ser descritas con acierto, por tal, esta introspección, no versa sobre lo que padecimos los “profes al sumergirnos de chapuzón” en los procesos virtuales de enseñanza, pues la educación en línea en nuestra institución, no aparece con el COVID-19, la UABC ha realizado un esfuerzo constante —institucionalizado por lo menos desde hace 15 años—, que quizá, algunos dejamos pasar en el inconsciente de guarecernos en la modalidad tradicional-presencial, que hasta antes de la contingencia, era eficiente y resolutiva.
Ninguna autoridad puede basar su capacidad para influir en sus subalternos en la aplicación de la normatividad pertinente o, en casos extremos, en el...
La Red Iberoamericana de Investigadores sobre Evaluación de la Docencia (RIIED) es una organización que se interesa en el estudio de la evaluación de la docencia universitaria y no universitaria en un sentido amplio y con una perspectiva internacional en el marco iberoamericano...
El trabajo académico es complejo; implica actividades de docencia, investigación, gestión, extensión y vinculación. Estas actividades son genéricas y, en nombre de ellas, se...
La profesión académica es distinta en varios aspectos de otras profesiones. Así, por ejemplo, si bien en todas las profesiones se promueve la colegialidad...
De acuerdo a las convocatorias para participar en el “proceso” (que no concurso) para ocupar plazas de Profesores de Tiempo, 46 vacantes por jubilación y 130 de...
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.