Desde la 2015, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha propuesto que la educación y el conocimiento deben ser considerados como “bienes comunes”. Es decir, que la creación, adquisición y uso del saber sean producto de un ejercicio social y colectivo, no de una determinada persona, sociedad o país.
No basta con saber que México es un país injusto y profundamente desigual. Hay que revisar nuestras teorías a la luz de cómo vive realmente la gente sus vidas, generar nuevos datos e iniciar, por medio del “razonamiento público”, un movimiento “por una cancha pareja”.
Desde hace un mes, Universidad Crítica se propuso a realizar un balance de la gestión de la rectora Teresa García Gasca (2018-24) con el ánimo de promover la discusión y plantear escenarios futuros ante el cambio de administración. Contrastar los 5 objetivos planteados originalmente con lo logrado fue la fórmula elegida aquí. Por su naturaleza este ejercicio periodístico es limitado, pero no inútil. Se trata de mostrar con datos avances y pendientes, no proferir argumentos de grupo.
Aparte de ofrecer educación de “calidad”, de que la cobertura se planificaría con equidad y de que se lograría la “suficiencia financiera”, la doctora Teresa García Gasca también prometió, al inicio de su gestión, “privilegiar” una toma de decisiones colegiada, lograr una “mejor” vinculación con la sociedad e “implementar” programas de atención a la salud. ¿Qué ocurrió desde 2018?
Uno de los sesgos “más resistentes y poderosos” que tenemos las personas, es el de grupo, según dice Steven Pinker, psicólogo evolutivo de Harvard. Este sesgo consiste en ejercer un “razonamiento motivado”.
El pasado jueves rindió su sexto informe de actividades la doctora Teresa García Gasca, rectora de la UAQ. Con ello, finalizó su gestión al frente de nuestra casa de estudios. Cada miembro de la comunidad universitaria podrá hacer un balance del papel que desempeñó García Gasca hablando de “como le fue en la feria”.
¿Podemos las y los universitarios comportarnos distinto a las y los políticos tradicionales? El proceso electoral para elegir rector o rectora entró en crisis debido a una acusación de un presunto plagio por parte de uno de los candidatos, el doctor Martín Vivanco, director de la Facultad de Contaduría y Administración.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.