La Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), publica su proceso 2024 de ingreso a 4 licenciaturas escolarizadas y una a distancia para las cinco unidades académicas ubicadas en la Ciudad de México: 092 Ajusco; 094 Centro; 095 Azcapotzalco; 096 Norte y 098 Oriente.
Por estos días 28, 29 de agosto se cumplen 40 años de la fundación de la UPN, surgida en 1978 a propuesta sindical (sic), la UPN ha tenido notables contribuciones en estos 40 años. Es la única universidad verdaderamente nacional, cuenta cuando menos con un campus en cada entidad federativa al que se llama internamente Unidad UPN, le ha dado una identidad universitaria al magisterio nacional a través de sus programas de nivelación, de formación y profesionalización, ha vinculado la investigación con la docencia y ha inaugurado nuevas formas para investigar los fenómenos educativos.
La Universidad Pedagógica es una institución pública la cual está sufriendo un tratamiento discriminatorio en los últimos años, tanto en la esfera federal como por muchos gobiernos locales en los estados del país.
Los pueblos indígenas de México desean escuelas dignas, maestros bien preparados que hablen la lengua de la comunidad, una educación que reproduzca su cultura, y una evaluación educativa que tome en cuenta sus características, de acuerdo con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Sylvia Schmelkes, consejera presidenta del INEE, afirmó que “las comunidades indígenas quieren una educación integral que les permita vivir dignamente en un contexto equitativo”.
Las tecnologías en el aula (como Enciclomedia o las tabletas MX), han fallado porque el gobierno federal se centra en la entrega de informes estadísticos sobre equipos otorgados; sin que haya una planeación previa para el impulso de estos programas, aseguraron especialistas convocados por la UAM. Luz María Garay, de la UPN, señaló que la tecnología en las aulas no ha sido eficaz, porque su finalidad es la obtención de datos estadísticos con propósitos políticos.
“Primero es lo primero”, para vislumbrar el futuro de las escuelas normales rurales como el de la Educación Básica en el país, “primero hay que encontrar a los estudiantes y seguir peleando por la justicia que eso (la desaparición de los 43 normalistas) amerita, después el futuro tiene que ser con un apoyo efectivo”, señaló la investigadora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Rosa María Torres.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.