Incluso los más severos críticos de la administración federal actual reconocen en el aumento al salario mínimo general uno de sus principales logros. Es cierto que en sexenios pasados los gobiernos informaban que aumentos importantes al salario mínimo eran impracticables porque generarían una inflación descontrolada. Ya se demostró en la actualidad que no es así.
El Gobierno federal ha buscado por todos los medios cumplir una promesa de la campaña presidencial de 2018: reinstalar y pagar salarios caídos a todos los trabajadores de la educación que hubiesen sido cesados por efecto de la mal llamada reforma educativa del sexenio pasado (en la vertiente de la ya abrogada Ley General del Servicio Profesional Docente) y a cualquier otro trabajador de la educación afectado en sus derechos por efecto de represalias originadas en instancias diversas
Cada nuevo año hay aumento a los salarios mínimos. Cada vez que se aplica ese aumento empeora la situación de algunas pensiones pues se profundiza la diferencia negativa entre lo que algunos pensionados reciben respecto de lo que deben recibir.
Ante la falta de elecciones nacionales, avanzan las elecciones seccionales del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
El sindicato petrolero pudo procesar sus elecciones nacionales mientras el SNTE, ante la falta de voluntad del gobierno y la ausencia de oposiciones internas sólidas que la exijan, deberá esperar hasta el año 2025 las suyas, pues si no hay la decisión de hacerlas ahora mismo (como lo fue en el caso petrolero) menos la habrá de hacerlas cuando le corresponden, en febrero de 2024, año de elecciones presidenciales.
Aunque no es requisito, el Pleno de la Sección 32 del SNTE está en marcha y se hace aparecer como tal para la realización de la elección del nuevo comité ejecutivo seccional para el periodo 2022-2026 usando el voto directo.
Con las nuevas leyes laborales avanzan las elecciones seccionales en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, SNTE, el sindicato magisterial que alguna vez fue el más grande y hoy es apenas el más numeroso.
Dicen los expertos que en política ni los muertos están muertos. Hace unos pocos días el columnista Darío Celis, en un diario nacional, publicó acerca de una visita que le hizo Julio Scherer a la maestra Elba Esther Gordillo. ¿Con qué motivo la visitó? Celis escribió lo siguiente:
Las autoridades laborales y los medios de comunicación han implantado la percepción errónea de que el sindicato petrolero no tiene líder por la ausencia de Romero Deschamps y que el SNTE sí tiene líder en la persona de Alfonso Cepeda Salas. En realidad los dos sindicatos están en el mismo caso.
Tanto la semana pasada como el miércoles de ésta la doctora Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, informó que dará a conocer el gabinete del siguiente gobierno federal, 2024-2030, hasta la próxima semana.
Es una verdad conocida que entre los grandes pendientes nacionales se encuentra el tema educativo. Más que un lugar común es una emergencia real, latente, que duele y que nos mueve a imaginar, proponer y actuar ahora, ¡no hay más tiempo!
En las mitologías existen monstruos de todo tipo; filósofos y científicos sociales recurren a ellos para crear metáforas y proponer ideas; como Hobbes con el Leviatán o Nietzsche con las palabras de Zaratustra. No obstante, el título de esta pieza se inspira en un artículo de Javier Sicilia en Proceso, de hace unos años. Pero no se refiere al Estado sino a otro ente: el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
En Puebla, desde el 2015, se desarrolló la iniciativa de Comunidades de Aprendizaje CdA, proyecto formativo a cargo de Vía Educación A.C en México. Desde el año 2020, tuve el primer acercamiento con estos jóvenes entusiastas y profesionales que conformaban el equipo: Roberto Olvera y Sinaí Rojas, para después incorporarse Salma Vargas.
Según datos del INEGI, actualmente hay 4.98 millones de estudiantes de educación media superior en México. Entre los ciclos 2020-2021 y 2022-2023, la matrícula femenina aumentó en un 2.2%, mientras que la masculina disminuyó en un 2.3%. Las mujeres tienen una tasa de eficiencia terminal casi un 10% mayor que los hombres, mostrando una mayor permanencia y éxito escolar. Sin embargo, el primer año de bachillerato sigue siendo el periodo más crítico para el abandono escolar. En los ciclos de la pandemia (2019-2020 y 2021-2022), la matrícula disminuyó un 5.5%, lo que equivale a que unos 283,582 jóvenes dejaron de asistir al bachillerato.